Cobran más, pero la inflación se los come: el mapa salarial que golpea a los salteños
El sueldo promedio de los salteños registrados subió, pero la inflación del NOA lo pasó por arriba: casi 8 de cada 10 perdieron poder de compra. Los números que ajustan las cuentas de miles de familias, adentro.
El salario bruto promedio de los trabajadores privados registrados de Salta llegó a $1.828.080 en mayo, pero la suba nominal del 31,8% quedó por debajo del 36% que aumentaron los precios en el NOA. El resultado: una caída real del 3,1% en el último año.
Según datos elaborados por la Secretaría de Trabajo de la Nación, el relevamiento abarca a unos 129.115 asalariados formales. La foto no es alentadora: casi ocho de cada diez trabajadores se desempeñan en actividades donde el sueldo perdió contra la inflación.
El deterioro no es un fenómeno de un solo año. Desde noviembre de 2023, los trabajadores privados registrados de la provincia acumulan una pérdida del 3,5% en su poder adquisitivo.
Solo dos sectores le ganaron a la inflación
De las 15 principales actividades económicas de Salta, únicamente dos lograron una mejora salarial real en el último año. El transporte automotor encabezó el reducido grupo con un avance del 4,9%, seguido por la agricultura y la ganadería, con una recuperación del 1,1%.
El resto de los grandes rubros no pudo compensar el avance de los precios. Los servicios prestados a empresas registraron el peor resultado, con una caída real del 10,2%. Ese sector reúne a 9.923 trabajadores e incluye tareas de limpieza, seguridad privada y servicios profesionales.
La hotelería y la gastronomía perdieron un 8,6% frente a la inflación, mientras que el comercio minorista retrocedió un 5,8%. También cayeron los salarios reales de la industria de alimentos y bebidas, la enseñanza privada, la venta de vehículos y combustibles y el sector sanitario.
Construcción: menos salario y menos puestos
La construcción terminó el período con una caída salarial real del 2,2% y, además, perdió 1.185 empleos registrados, lo que equivale a una reducción del 8,3% en su plantel formal.
La minería no metalífera también sufrió un descenso real del 2,2%, aunque sigue encabezando el ranking de los salarios más elevados entre los principales sectores de la provincia.
Las diferencias aparecen incluso dentro de una misma actividad. En el comercio minorista, las farmacias y perfumerías lograron una mejora real del 1,8%, pero los trabajadores de almacenes y fiambrerías perdieron un 14,1%. En la seguridad privada, el retroceso llegó al 13,4%.
La mayoría cobra menos que el promedio
El informe también expone una brecha profunda entre actividades. El 72,6% de los trabajadores privados registrados se desempeña en sectores cuyo salario está por debajo del promedio provincial de $1.828.080. Y uno de cada tres asalariados trabaja en actividades donde la remuneración no alcanza ni el 75% de ese promedio.
En la cima, la minería no metalífera registró en mayo el salario bruto promedio más alto: $5.379.350. En el otro extremo quedó la enseñanza privada, con $1.041.124. La remuneración promedio del sector minero supera en más de cinco veces a la de los trabajadores de la educación privada.