Cobran en cuotas desde hace meses y ahora cerraron las puertas: el reclamo que tiene a los clientes sin atención
Los empleados de la sucursal de Paraná cobran el sueldo en cuotas desde hace meses y la atención al público sigue frenada. El reclamo que llevó a cerrar las puertas incluye un pago que venció hace días y que la empresa todavía no completó.
La sucursal de OCA en Paraná, sobre calle Churruarín, mantiene la atención al público suspendida. Detrás de las puertas cerradas hay una retención de servicios que llevan adelante los propios empleados, cansados de cobrar el sueldo en partes y de no recibir respuestas de la empresa.
El conflicto arrancó el viernes y, según contaron los referentes gremiales, no es un problema exclusivo de Entre Ríos: la medida se replica en distintas provincias del país.
Qué reclaman los trabajadores
En diálogo con El Once, Sergio Soldate —secretario social del Sindicato de Camioneros— y Jesús Baños —trabajador de la firma y tesorero del gremio— detallaron los puntos del reclamo.
El principal es el 30% que todavía se adeuda de los haberes de septiembre. El último plazo de pago había quedado fijado para el lunes 13 de octubre y no se cumplió. A eso se suman el presentismo y una cuota del bono anual.
"Son compañeros que, hace varios meses, cobran en tres o cuatro cuotas y no se cumplen los plazos de pago. También se agrava la situación porque no tenemos respuesta de parte del directorio de la empresa", señaló Soldate.
La modalidad de abonar el salario en varias partes se sostiene desde hace tiempo y complica la economía de las familias. "Lo que más preocupa acá es la incertidumbre, porque tratamos de cobrar lo que queda de septiembre y estamos a pocos días del fin de mes otra vez", manifestó Baños, que advirtió además sobre los vencimientos y obligaciones familiares que quedan en el camino.
Sin respuestas del directorio
Los dirigentes aseguraron que buscaron comunicarse con representantes de la compañía, pero no obtuvieron información concreta sobre cuándo se completarían los pagos.
"Reclamamos que den la cara, que se sienten a hablar con nosotros y que den información certera a los compañeros para brindar un poco más de tranquilidad", expresaron.
Al reclamo salarial se le suma otro incumplimiento que el gremio viene marcando: hace más de cinco años que los empleados no reciben la indumentaria laboral contemplada en el convenio colectivo.
Clientes con las puertas cerradas
La retención de servicios tiene un efecto directo sobre los vecinos: la sucursal de Paraná no atiende al público y las gestiones habituales quedaron frenadas.
La continuidad de la protesta se definirá en asambleas y dependerá de las respuestas que lleguen desde la empresa. Los trabajadores dejaron abierta la posibilidad de evaluar una fecha concreta de pago para levantar la medida.
"Les pedimos disculpas a la gente, pero esperamos que entiendan la situación de los compañeros. No estamos cobrando los sueldos y uno trabaja por eso", expresaron.
Por ahora no hay una fecha confirmada para que la atención vuelva a la normalidad.