Clausuraron un pabellón de la Alcaidía de General Pico: los detenidos hacían sus necesidades en un caño
La Justicia clausuró un pabellón de la Alcaidía de General Pico tras encontrar a seis detenidos haciendo sus necesidades en un caño. La sobrepoblación en la unidad, que duplica su capacidad, sigue sin resolverse y ahora un juez intimó a realojar a los presos.
La Justicia ordenó la clausura inmediata del Pabellón 5 de la Alcaidía de la Unidad Regional 2 de General Pico, después de que una inspección revelara condiciones de detención que, según el defensor oficial Mauro Fernández, vulneraban la dignidad de los internos. La medida la dispuso el juez de ejecución Pascual, a raíz de un habeas corpus colectivo presentado por la Defensoría General de la provincia.
El lunes 7 de septiembre, el Defensor General, Sarabia, junto a defensores públicos, recorrió las instalaciones y constató la situación que habían denunciado los propios detenidos. Lo que encontraron fue un panorama alarmante: tres celdas con colchones tirados en el piso, una única ducha al final del pasillo que, al abrirla, inundaba todo por falta de desagüe y cloacas rotas. "Los detenidos referían que había lauchas por esa cloaca", detalló Fernández.
Sin inodoros ni luz natural
El pabellón no tenía las condiciones mínimas de habitabilidad. No entraba luz natural, el acceso al patio interno era de apenas una hora tres veces por semana y, lo más grave, no existían sanitarios. "Para hacer sus necesidades era un caño, no tenían ni siquiera un inodoro. Estamos hablando de que el viernes había nueve personas y el lunes había seis haciendo sus necesidades en un caño en una celda", explicó el defensor.
Un lugar de aislamiento convertido en pabellón común
Históricamente, el Pabellón 5 funcionaba como espacio de aislamiento transitorio para personas con problemas de conducta. "Solía permanecer alguien ahí 24 o 48 horas hasta que se le buscaba un nuevo lugar", señaló Fernández. Pero la falta de espacio hizo que se convirtiera en un pabellón permanente.
La inspección del viernes 4 de septiembre dejó números contundentes sobre la sobrepoblación: 76 detenidos alojados en la Alcaidía, cuando la capacidad real es de 39 tarimas. De esos 76, 47 tienen condena firme y 29 están procesados. "Tenemos el doble de personas de las que el lugar puede alojar", resumió el defensor.
Condenados donde no deberían estar
Muchos de los alojados en la Alcaidía son personas con condena firme que deberían cumplir su pena en unidades penitenciarias y no en dependencias policiales. Fernández reconoció que la provincia viene trabajando en el tema y mencionó el acuerdo del Caldén, por el que se trasladaron varios condenados a San Luis. "Pero no alcanzó", admitió.
También señaló que existe un nuevo pabellón para diez personas dentro de la propia Alcaidía que aún no fue inaugurado, pese a que la obra estaría concluida. El juez Pascual incluyó en su resolución una intimación para que, si la obra está terminada, se disponga el realojamiento inmediato de los detenidos.
Reubicación de emergencia
Tras la clausura, los seis internos que permanecían en el Pabellón 5 fueron reubicados en otras comisarías de General Pico y en otros sectores de la Alcaidía. Sin embargo, Fernández advirtió que el problema de fondo sigue: "El tema de la sobrepoblación sigue existiendo. Es un problema más complejo e histórico de La Pampa".