Clausuraron su supermercado y él apunta a un inspector: "Es una persecución"
El dueño del supermercado clausurado en Posadas asegura que todo empezó con una denuncia penal contra un funcionario municipal. Lo que encontraron los inspectores adentro, según su propia versión, no era lo que esperaban.
El supermercado El Negro, ubicado en Posadas, fue clausurado este martes por la Municipalidad. Su propietario cuestionó el procedimiento y aseguró que la medida responde a un conflicto personal con un inspector de Bromatología, al que vinculó con una denuncia penal previa contra un funcionario municipal.
Según relató el comerciante, unos ocho agentes de Bromatología, acompañados por personal policial y un camión municipal, se presentaron en el local con una orden de clausura y revisaron el establecimiento.
El dueño sostuvo que el operativo estaría relacionado con una denuncia penal que presentó contra un funcionario municipal y afirmó que mantiene un conflicto con un inspector de Bromatología. De acuerdo con su versión, ese inspector se habría presentado semanas atrás con la intención de sobornarlo, hecho que —aseguró— denunció ante la Justicia.
¿Qué secuestraron durante la inspección?
Durante el procedimiento, los agentes retiraron seis paquetes de té, diez alfajores Rasta, dos bebidas Gatorade y dos paquetes de gomitas, según el detalle que brindó el propio comerciante. Explicó que se trataba de productos cuya fecha de vencimiento no era visible o legible.
El propietario negó que se hayan encontrado grandes cantidades de mercadería vencida o en mal estado y aseguró que el supermercado cumple con las condiciones de habilitación correspondientes.
“No encontraron nada de mal estado”, afirmó, y agregó que cuenta con la documentación y las habilitaciones al día.
Tras la clausura, adelantó que se presentará ante el Tribunal de Faltas de Posadas para hacer su descargo y conocer los fundamentos de la medida.
“Si podría ser que había algo realmente en mal estado o que mi negocio no cumple las condiciones, o que nos falta algún papel de habilitación, es totalmente falso”, manifestó.
El comerciante calificó la situación como una “persecución” y atribuyó la clausura a un conflicto personal con un inspector municipal. Estas acusaciones forman parte de su versión sobre lo ocurrido y deberán ser contrastadas con la documentación del procedimiento y la respuesta de la Municipalidad de Posadas.