Cinco transferencias en 44 segundos: el detalle que expuso a tres bancos en San Juan
Cinco operaciones en 44 segundos. Más de 1.600 movimientos y casi 200 millones de pesos. Así vaciaron las cuentas de un empresario sanjuanino mientras estaba de viaje: quién quedó en la mira.
Un viaje a Brasil terminó con el teléfono en manos de delincuentes y, semanas después, con Jorge Coll, dueño de Farmacia San Martín, descubriendo que le habían vaciado las cuentas. Según la investigación penal, los autores ejecutaron más de 1.600 operaciones desde sus cuentas bancarias y billeteras virtuales: casi 200 millones de pesos y otros 6.000 dólares en muy pocos días.
El caso, revelado por Diario de Cuyo, no se limita al perjuicio económico. Puso en el centro de la escena una pregunta incómoda para las entidades financieras: cómo pudieron concretarse tantos movimientos sin que ningún control se activara a tiempo.
Las entidades involucradas
Las cuentas alcanzadas pertenecen al Banco Supervielle, Banco Galicia y Naranja X. De acuerdo con lo que surge de la causa, los delincuentes encadenaron transferencias y movimientos de dinero que, por volumen y frecuencia, resultaban completamente atípicos para el historial del cliente.
Hay un dato que llamó la atención de los investigadores: se registraron cinco operaciones en apenas 44 segundos. A eso se suman movimientos por cifras millonarias desde cuentas que hasta entonces tenían muy poca actividad.
Sin alertas ni bloqueos
La investigación dejó bajo cuestionamiento la ausencia de alertas de seguridad, de bloqueos preventivos o de cualquier intento de comunicación con Coll para verificar si realmente estaba haciendo esas transacciones.
No se trató de una transferencia aislada ni de una operación sospechosa puntual. Fueron más de 1.600 movimientos en un período muy corto, una secuencia que ahora forma parte de las críticas a la capacidad de respuesta de los sistemas antifraude de los bancos involucrados.
Denuncia penal y demanda civil
Frente a ese escenario, Coll presentó una denuncia penal para que se investigue la maniobra y se identifique a los responsables del vaciamiento de sus cuentas.
Pero la vía penal no fue la única. También inició una demanda civil contra el Banco Supervielle, el Banco Galicia y Naranja X, con el objetivo de que las tres entidades respondan por los daños ocasionados y por las presuntas deficiencias en sus mecanismos de protección.
El planteo pone el foco en una cuestión central: qué responsabilidad les cabe a los bancos cuando sus sistemas permiten que se ejecuten cientos de operaciones inusuales sin controles eficaces para advertirlas o detenerlas.
Mientras avanza el reclamo judicial, el caso de Jorge Coll deja expuesta una discusión que va más allá del robo de un teléfono: la seguridad del dinero de los clientes y la responsabilidad de las entidades financieras frente a maniobras digitales de semejante magnitud.