Cinco detenidos por la desaparición de Nancy Godoy: la prenda que hallaron y que su familia deberá mirar
La familia de la docente desaparecida hace más de dos semanas deberá mirar una campera y una ojota que secuestraron en dos casas de Sauce. Qué encontraron y por qué la causa sumó dos detenidos más.
La causa por la desaparición de Nancy Estela Godoy sumó dos nuevas detenciones en las últimas horas y ya son cinco las personas apresadas. Los nuevos arrestados son dos peones rurales identificados por sus apellidos como Zarza y Sandoval, detenidos durante la noche del miércoles. La docente, de 52 años, falta de su casa desde el 7 de octubre.
Los procedimientos que derivaron en las aprehensiones se realizaron en dos viviendas de la localidad de Sauce, vinculadas a dos de los detenidos anteriormente: Rosa Leguizamón y su pareja, Nahuel Rojas. En esos domicilios los investigadores secuestraron ropa y otros elementos que consideran de interés para la causa.
Una campera y una ojota bajo la lupa
Entre los objetos incautados hay una campera y una ojota. Según se informó, serán exhibidas a la familia de Godoy para que intente reconocerlas. Luego podrían ser sometidas a peritajes. Hasta el momento no se confirmó que pertenezcan a la docente.
Con estas dos detenciones, el expediente acumula cinco personas privadas de la libertad. Antes habían sido apresados Leguizamón, Rojas y Ezequiel Bordón. La causa está a cargo de los fiscales Gustavo Mosquera y Andrea González, que llevan adelante las medidas para dar con el paradero de Godoy y para determinar la responsabilidad de cada uno de los involucrados.
La búsqueda y la hipótesis que crece
Nancy Godoy es docente y directora suplente de la Escuela Rural Nº 626 del paraje El Malezal. Desapareció el 7 de octubre, cuando se encontraba en la zona rural de Esquina. Ese día su familia perdió contacto con ella después de una comunicación por WhatsApp.
La escuela donde trabajaba es de difícil acceso: para llegar debía atravesar la estancia El Curupí y hacer parte del trayecto a caballo. Mientras la búsqueda continúa, los investigadores analizan testimonios y los elementos secuestrados. En paralelo, los fiscales evalúan la posibilidad de que el caso sea un femicidio.
Las personas detenidas deben ser consideradas inocentes hasta que se demuestre lo contrario.