Cinco detenidos en Chimbas: el conflicto vecinal que terminó con armas y bombas molotov
Un conflicto vecinal en Chimbas terminó con cinco detenidos. ¿Qué armas se secuestraron y qué pasó entre las familias? Los detalles que dejaron helados a los investigadores.
Un conflicto vecinal que se arrastraba desde hacía tiempo estalló en Chimbas y Rivadavia, dejando a cinco personas detenidas tras una serie de allanamientos. Todo comenzó con denuncias cruzadas entre dos familias, pero la situación escaló hasta el punto de que se utilizaron armas de fuego y bombas molotov.
La investigación, que está en manos de la Justicia, apunta a un episodio ocurrido entre el 2 y el 6 de agosto. Según las primeras pesquisas, integrantes de la familia Maurín habrían atacado en reiteradas ocasiones la vivienda de la familia Vargas, ubicada en Villa Juan XXIII, en el departamento de Chimbas.
¿Qué fue lo que denunciaron?
Los vecinos afectados aseguran que sufrieron disparos de arma de fuego y el lanzamiento de bombas molotov contra su domicilio. Estas agresiones, que se habrían repetido en el tiempo, fueron el puntapié para que la Justicia ordenara allanamientos en distintos puntos de la provincia.
El operativo, que se llevó a cabo este jueves, estuvo a cargo de la División UFI Genérica, con el apoyo de efectivos de GERAS, GAM e Infantería. La causa está caratulada como Amenazas Agravadas.
¿Quiénes son los detenidos?
Cuatro de las detenciones se concretaron en Villa Juan XXIII. Allí fueron aprehendidos I. Marín Vargas, de 20 años; F. Maurín Vargas, de 23; R. Maurín Vargas, de 24; y una mujer de apellido Maurín Vargas, de 21 años.
El quinto procedimiento tuvo lugar en Barrio Colón, donde fue detenida una mujer de apellido Aballay, de 20 años. Todos los detenidos quedaron alojados en la Subcomisaría Santa Lucía Este, a disposición de la Justicia y a la espera de la audiencia de formalización.
Investigan las armas utilizadas
Uno de los puntos que busca determinar la investigación es qué armas fueron utilizadas durante los ataques denunciados. Según trascendió, los investigadores analizan la posible utilización de dos pistolas calibre 9 milímetros y un revólver calibre 38, que habían sido secuestrados días atrás y que ahora podrían ser sometidos a peritajes para establecer si tuvieron participación en los hechos.
La causa continúa en investigación mientras la Justicia avanza con las distintas medidas para determinar las responsabilidades de cada uno de los involucrados.