Cierran dos autopartistas y solo 16 de 60 proveedores seguirán en la nueva Amarok
¿Qué pasará con los 60 proveedores que trabajaban para la Amarok? Dos plantas ya tienen fecha de salida y las que quedan afuera del nuevo proyecto buscan cómo sobrevivir. Lo que viene en 2027.
La cadena autopartista argentina empieza a sentir el golpe del recambio generacional de la Volkswagen Amarok. Kromberg & Schubert e Irauto confirmaron el cierre de sus operaciones locales, mientras otras firmas que habían apostado al proyecto de la pick up quedaron con una porción mínima de actividad y buscan desesperadamente nuevos negocios para sostener sus plantas y sus puestos de trabajo.
La fábrica de Volkswagen en General Pacheco anunció en marzo de 2025 una inversión de 580 millones de dólares para producir desde 2027 una nueva generación de la Amarok, desarrollada específicamente para Sudamérica. El cambio de fondo está en la composición del vehículo: el nuevo modelo usará una arquitectura vinculada a la alianza de la terminal alemana con la china SAIC y tendrá una participación mucho mayor de componentes importados.
El mapa de proveedores que se achica
El efecto es más duro entre las compañías que habían invertido para fabricar piezas exclusivas de la Amarok actual y que no fueron seleccionadas para el nuevo modelo. Según fuentes del sector, de los aproximadamente 60 proveedores locales que llegó a tener Volkswagen para la camioneta, solo 16 continuarían vinculados al nuevo proyecto.
La diferencia entre mantener la fabricación de una camioneta en el país y sostener una cadena de proveedores nacionales queda expuesta con claridad: Volkswagen conservará la producción en Pacheco —donde fabrica exclusivamente la Amarok desde 2024 y trabajan más de 4.000 personas—, pero la reducción de la participación de autopartistas locales modifica el alcance industrial del proyecto.
Kromberg & Schubert: más de 200 empleos en la cuerda floja
Uno de los casos más avanzados es el del grupo alemán Kromberg & Schubert, especializado en sistemas eléctricos y mazos de cables. La compañía llegó al país en septiembre de 2009 para participar del proyecto Amarok, que comenzó a fabricarse en Pacheco al año siguiente, y había desarrollado una relación casi exclusiva con Volkswagen para ese modelo.
Ahora comunicó que abandonará el país hacia fin de año. "Ellos ya informaron que se van a fin de año. Los trabajadores ya están al tanto de la situación", señalaron fuentes gremiales y empresarias del Parque Industrial de Pilar, donde funciona la planta. Son más de 200 los trabajadores que quedarán vinculados al cierre de una operación que había sido instalada específicamente para abastecer a la producción nacional de la pick up.
Irauto y el eventual traspaso a Trefelt
Una situación similar atraviesa Irauto, filial argentina del grupo español Antolin. La compañía nació en 1997 como una asociación entre Antolin y un socio local, y pasó a ser propiedad completa del grupo español en 2018. Su planta está en Benavídez, produce techos interiores para vehículos y emplearía a unas 80 personas. También quedó fuera del nuevo programa de Volkswagen.
En el sector circula la posibilidad de que las líneas de producción de Irauto pasen a manos de Trefelt, otra autopartista que trabaja con la terminal alemana. Ese eventual traspaso, sin embargo, no modifica el problema de fondo que enfrentan las empresas que pierden el contrato para abastecer a la Amarok.
Pelzer System: de 100 trabajadores a 13
El cierre de estas dos plantas ocurre mientras la nueva Amarok todavía no comenzó su producción en serie. El proyecto está en etapa de preparación industrial y tecnológica, pero la redefinición de proveedores ya dejó consecuencias.
El caso de Pelzer System muestra otra dimensión del proceso. La empresa, del grupo italiano Adler Pelzer, se instaló en el Parque Industrial de Pilar en 2009 para producir insonorizantes y alfombras para la Amarok, una operación que llegó a generar alrededor de 100 puestos de trabajo. Tampoco fue seleccionada para la nueva camioneta y su situación se complicó porque además producía para Taos, otro modelo que dejó de fabricarse en Argentina.
Según fuentes cercanas a la firma, actualmente quedan apenas 13 trabajadores y la empresa intenta conseguir nuevos negocios para evitar una salida definitiva del grupo del país. Los trabajadores conocieron entre febrero y marzo que Pelzer no había sido seleccionada. Después hubo conflictos y paradas de planta por reclamos de retiros voluntarios.
"En uno de esos episodios, la empresa canceló el contrato. Y la planta estuvo dos meses sin trabajar, con el stock que había quedado. En ese interim, se consiguió algo con Stellantis pero es muy chica la producción", relató una fuente vinculada al sector.
Los que siguen, pero con menos actividad
El impacto no queda limitado a las empresas que ya decidieron cerrar. Motherson, multinacional de origen indio dedicada a componentes para la industria automotriz, también quedará afuera del nuevo proyecto Amarok en parte de sus negocios, aunque su continuidad en Argentina no estaría comprometida porque trabaja para otras terminales y modelos.
Algo similar ocurre con Caimari, empresa argentina constituida en 1956 y dedicada a materiales textiles técnicos y aislantes, entre ellos fieltros y productos no tejidos. La firma también perderá actividad asociada a la actual camioneta, pero cuenta con otros mercados.