Científicos revelan qué herramientas pueden salvar vidas ante las inundaciones que se vienen en Misiones
El Niño ya está en Misiones: ¿sabés qué herramientas tecnológicas pueden evitar una tragedia? Los detalles que no te contaron.
El investigador del CONICET Pablo Llamedo advirtió que Misiones tendrá un exceso de lluvias en los próximos meses y mostró cómo la tecnología puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. El dato surgió en el Ciclo de Conferencias 2026 de Misiones Online.
El Dr. Pablo Llamedo, investigador adjunto del CONICET y docente de la Universidad Nacional del Alto Uruguay, participó del Ciclo de Conferencias 2026 organizado por Misiones Online sobre “El impacto del fenómeno de El Niño en la Región de las Misiones”. En su exposición, abordó el uso de herramientas tecnológicas para monitorear áreas inundadas y mejorar la toma de decisiones frente a eventos hidrológicos extremos.
La presentación fue realizada junto al ingeniero forestal Eduardo Hildt, del INTA de Montecarlo, quien trabaja en la aplicación de tecnologías de teledetección, como LiDAR, fotogrametría con drones e imágenes satelitales, para el monitoreo y análisis de sistemas forestales. Ambos mostraron el potencial de los sensores activos de radar, conocidos como SAR, para detectar y cartografiar áreas inundadas en tiempo real.
¿Qué dijo Llamedo sobre El Niño?
“El fenómeno de El Niño, si bien ya es conocido hace muchos años, no está totalmente explicado. Sí sabemos que, rápidamente, es un aumento de la temperatura en el Pacífico que genera problemas climáticos, cambios en todo el mundo”, explicó el especialista. En el caso de Misiones y la región, el investigador advirtió: “En particular en nuestra región, sí tenemos bastante claro que vamos a tener un exceso de lluvias durante la primavera y el verano”.
Ese escenario, indicó, puede generar impactos directos e indirectos. “Sabemos que vamos a tener problemas, principalmente en lo que relaciona a inundaciones, y también luego de que termine vamos a tener bastantes problemas económicos en relación a lo que sería la producción agropecuaria, como también lo que podría llegar a ser ciertas enfermedades como dengue debido al exceso de lluvia que vamos a tener en los próximos entre 6 y 9 meses”, explicó.
El desafío de planificar a largo plazo
Consultado por el impacto inicial de El Niño en la provincia, Llamedo diferenció la respuesta inmediata frente a las inundaciones de las decisiones estructurales que deberían tomarse después del evento. “En general el impacto viene un poco retrasado con el inicio de El Niño, puede ser en unos cuantos meses. Podemos separar el problema en una parte urgente y lo que viene después”, indicó.
Sobre la respuesta operativa, sostuvo: “En lo que sería emergencia, la provincia funciona muy bien en general, la emergencia, la respuesta a inundaciones, está bastante bien solucionado”. Sin embargo, marcó que el desafío aparece cuando el fenómeno deja de estar en el centro de la agenda pública. “El problema es una vez que pasa el fenómeno y tomar decisiones de largo plazo”, afirmó.
En ese punto, planteó la necesidad de revisar criterios de ocupación territorial y producción. “Si bien la respuesta ante inundaciones es muy buena, siempre se inundan las mismas zonas, capaz habría que tomar ciertas decisiones en cuanto a dónde construir, dónde no construir, inclusive en lo que se refiere a la producción agropecuaria cierta asistencia a los productores para muchas veces cambiar el foco de la producción”, señaló. Llamedo resumió: “El problema muchas veces es cuando se acaba El Niño, cuando deja de estar en los titulares, esas son las decisiones que faltarían”.
Herramientas tecnológicas al alcance de todos
Durante su presentación, el investigador también se refirió al uso de información satelital, simulaciones y sistemas de pronóstico como apoyo para municipios, organismos provinciales y equipos técnicos. “Podemos separar en distintos tipos de herramientas. Tenemos las herramientas que serían para profesionales, las podrían usar los municipios, la propia provincia, como pueden ser los pronósticos del propio Servicio Meteorológico, de los servicios de pronóstico propio de la provincia, el control de inundaciones”, detalló.
También mencionó recursos que pueden ser utilizados por la población. “Disponemos de simulaciones de inundaciones, por lo tanto sabemos prácticamente a partir de qué cota uno puede calcular si se inunda cierta región, sabemos qué va a pasar. Eso es bastante útil para el público en general”, explicó. El especialista aclaró que no todas las herramientas son de uso simple. “Sí es verdad que ciertas herramientas necesitan cierto conocimiento previo y no es para todo público”, sostuvo.
En ese sentido, destacó el rol de las aplicaciones móviles y los sistemas que permiten transformar datos técnicos en información más accesible. “Las propias aplicaciones de celular lo que generan es, a partir de esos datos públicos que tenemos, transforman la información en digerible para el público en general”, indicó.
El principal objetivo: cero víctimas
El investigador sostuvo que la prioridad durante un evento extremo debe ser evitar víctimas. “El principal problema que podemos tener en Misiones van a ser las inundaciones y lo que tenemos que lograr es que ninguna vida corra riesgo, eso es lo principal”, afirmó. Llamedo diferenció ese objetivo inmediato de los efectos económicos posteriores. “La parte económica en general va a venir después, no sería tan importante”, señaló.
Sobre las conductas de riesgo, advirtió: “Si uno piensa la principal cantidad de muertes que hay en inundaciones muchas veces son por imprudencias, cruzar puentes que están inundados”. Por eso, remarcó: “El principal objetivo debería ser ante una catástrofe es que no haya muertes”.
El especialista también valoró la realización del encuentro en Posadas como espacio de intercambio entre ciencia, política y sectores que toman decisiones. “Es importantísimo, tanto para divulgar herramientas que están disponibles, que son públicas, datos que son públicos abiertos para cualquiera, hasta para juntarse entre las distintas partes que forman parte del sistema, que sería la parte política, la parte científica, la gente que toma decisiones y que la gente que tome decisiones pueda escuchar y tener a disponibilidad de ellos los mejores datos posibles”, concluyó.