Científica catamarqueña creó un sensor de arsénico que detecta el veneno en el agua en solo tres minutos
¿Sabías que en tres minutos se puede saber si el agua que tomás tiene arsénico? Una científica catamarqueña desarrolló un sensor portátil que lo detecta sin laboratorio. Conocé todos los detalles de este invento que promete salvar vidas.
Una joven científica egresada de la UNCA presentó un dispositivo portátil que mide la presencia de arsénico en el agua en apenas tres minutos, sin necesidad de laboratorios ni equipos costosos. La Dra. Daiana Reartes exhibió su invento en la Cámara de Senadores de Catamarca, donde recibió un reconocimiento por su aporte a la salud pública.
El evento se realizó en la Biblioteca “Dr. Dardo Mario Aguirre” del Senado, encabezado por la subsecretaria administrativa Alina Chaile. Allí, la investigadora explicó que el sensor fue desarrollado durante su beca doctoral en la UNC, en colaboración con el Conicet y el Departamento de Fisicoquímica de la UNC. “La exposición prolongada al arsénico se correlaciona con una amplia diversidad de efectos perjudiciales para la salud, pudiendo producir cáncer de piel, pulmón y de mama, entre otros”, advirtió Reartes.
¿Cómo funciona el sensor?
El dispositivo es similar a un test rápido: una tira reactiva del tamaño de un pendrive recibe una muestra de apenas 50 microlitros (una gota de agua) y en tres minutos arroja la medición in situ. Detecta concentraciones desde 1 parte por billón (ppb) hasta 1000 ppb, incluso por debajo del límite de 10 ppb establecido por la OMS para consumo humano.
El sistema fue validado tanto en Córdoba como en Catamarca, regiones con presencia natural de arsénico debido a la formación de la Cordillera de los Andes. “Hoy por hoy uno se tiene que acomodar con lo que tiene y con lo que le alcanza para comprar, ya que los financiamientos están todos dados de baja”, lamentó la científica sobre las dificultades del sector en Argentina.
Actualmente, el proyecto está en etapa de patentamiento. La intención inicial es que organismos de potabilización y control sanitario lo adopten, y a futuro se prevé su comercialización y venta libre.