Ciencias Sociales en la mira: el motivo que el Gobierno no quiere que sepas
En pleno congreso de Comunicación, una investigadora apuntó contra el Gobierno por su postura frente a las Ciencias Sociales y dio una razón que incomoda: dicen que "no es permitido". Qué más se debatió en Rosario.
El RedCom, el congreso que reúne a las carreras de Comunicación Social y Periodismo de todo el país, cerró su edición número 28 con una sala colmada y una pregunta que incomodó a más de uno: ¿qué vamos a hacer nosotros con la inteligencia artificial? El encuentro se desarrolló entre el 1 y el 3 de octubre en la Facultad de Ciencia Política y Relaciones Internacionales de la UNR, en Rosario.
La conferencia final tuvo como protagonista al humorista, periodista y actor Tomás Quintín Palma, rosarino radicado en Buenos Aires que pasó por Futurock y Urbana Play. Fue él quien abrió el juego con una frase que marcó el tono de toda la jornada: usamos la IA para trabajar, escribir y hasta cocinar, pero la pregunta nueva no es solo qué hará la inteligencia artificial con nosotros, sino qué haremos nosotros con ella.
Dos académicas, una sala llena y el desafío de las pantallas
Junto a Palma expusieron dos investigadoras de la UNR que formaron a varias generaciones de comunicadores: Olga Corna, especialista en Semiótica, lenguaje, cultura y discurso político, y Alicia Acquarone, profesora de teoría política dedicada al estudio del Estado, la democracia, las instituciones y el poder. Ante estudiantes llegados de Buenos Aires, Corrientes, Tucumán, Córdoba y La Rioja, entre otras provincias, las académicas desarmaron el lugar común de que la tecnología es la culpable de todo.
"Uno tiene que pensar desde otros lugares cuando dice que se aprende por las pantallas", planteó Corna, y agregó que la pantalla condiciona porque genera una conducta lábil frente a otros mecanismos, aunque a su juicio no inhabilita: "lo que hace en todo caso es colaborar".
Acquarone siguió esa línea y puso el foco en el uso, no en el objeto. "La pantalla es un instrumento. Hoy es la pantalla; de acá a 10 años, vaya a saber qué será. El problema no es el objeto", sostuvo, y advirtió que el riesgo aparece cuando la vida entera pasa por ese instrumento: eso achica la propia vida, aísla más y vuelve real cualquier cosa que aparezca en la pantalla.
Para la investigadora en teoría política, las preguntas correctas no apuntan a si el instrumento tiene la culpa, sino a qué hacemos nosotros con él, para qué lo usamos, cuáles son sus limitaciones y cómo nos informamos. Todo lo que se dice noticia, ¿se absorbe como tal?
Espíritu crítico, anomia y derechos que se pierden de a poco
Las expositoras también debatieron sobre el espíritu crítico de la sociedad actual. Corna fue dura: "La sociedad está más enceguecida". A su entender, cuando las sociedades tienen determinadas cosas ganadas entran en una cuestión de anomia, convencidas de que lo malo no les va a pasar. Por eso reclamó seguir peleando por lo conquistado: si te desgastan en el pedido o en el cuidado de lo que supuestamente no se va a perder, efectivamente lo perdés. "En el momento en que te relajaste podés perder el derecho", alertó.
Acquarone sumó su mirada: "La realidad no es ajena a nosotros, la reproducimos todos nosotros, aunque no coincidamos con esa realidad que nos expulsa".
Cuando Palma les preguntó cómo se ejercita la autonomía, la profesora de teoría política respondió que primero hay que recuperar la humanidad y entender que la vida va más allá del propio deseo. "¿Y quién dice que ese deseo que yo quiero conquistar no va a ser más fácil conquistarlo si estamos juntos?", se preguntó. "Todos dependemos de todos. En la medida en que cada uno de nosotros sea consciente de esta necesidad nos vamos a proteger mucho más. Porque, protegiendo al otro, me protejo a mí mismo".
En su análisis histórico, Acquarone recordó que en los 90 se impuso el individualismo extremo y dejó una idea para la reconstrucción colectiva: "es más fácil reconstruir el sentido común que destruirlo".
El palo a las políticas actuales y la defensa de las Ciencias Sociales
Corna apuntó contra las políticas económicas y sociales de la actualidad, que considera similares a las del pasado pero presentadas como disruptivas. "Nos cambian los nombres de las cosas que en algún momento hicieron y nos hacen creer que son otras", dijo, y llamó a prestar atención: "Por este lado están pasando las cosas, no por el lado que nos están mostrando".
La semióloga también se preguntó por qué el gobierno nacional tiene tanto problema con las Ciencias Sociales y se respondió sin vueltas: porque las Ciencias Sociales lo desnudan, lo definen, le colocan adjetivos y le marcan la cancha, y eso no es permitido. Citó entonces a Ludwig Wittgenstein: "el límite de tu lenguaje es el límite de tu mundo".
Para cerrar, Acquarone dejó un consejo práctico: poner en tela de juicio todo lo que se lee o escucha, aunque digan que el que habla es un genio o que el libro es lo mejor que se escribió. Comparar, buscar otras fuentes —hoy es fácil gracias al celular— y recién después tomar posición, sin apurarse con la primera información o la primera lectura. "Hay tiempo: primero pongo en tela de juicio y después me empiezo a posicionar", concluyó.
Un congreso con 500 ponencias y la educación pública como bandera
Durante los tres días se desarrollaron 500 ponencias repartidas en 19 ejes temáticos, entre ellos comunicación y política, educación, medios, género y diversidades. Hubo además talleres, presentaciones de libros y revistas, y muestras audiovisuales, sonoras e inmersivas. El encuentro se enmarcó en la defensa de la educación pública argentina.
