Ciencia y técnica en jaque: denuncian desmantelamiento y exigen cumplir la ley
¿Qué está pasando con la ciencia en Argentina? Docentes e investigadores denuncian recortes y despidos que ponen en riesgo el futuro. Conocé los detalles detrás de la protesta.
En Santiago del Estero, la comunidad científica y universitaria salió a la calle para alertar sobre una crisis que, advierten, pone en riesgo el futuro de la investigación en el país. El reclamo central: el desmantelamiento del sistema científico y el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
Docentes, investigadores y trabajadores de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE) protagonizaron una jornada de protesta que incluyó un paro de actividades y diversas acciones en defensa de la educación pública. La movilización, replicada en todo el territorio nacional, tuvo como epicentro local las inmediaciones de la casa de altos estudios.
Lorenzo Langbehn, docente de la UNSE, investigador del Conicet y delegado gremial de ATE-Conicet, explicó a Nuevo Diario que el malestar es generalizado: "todos los organismos de ciencia y técnica están haciendo un reclamo por la situación que se está viviendo".
¿Qué hay detrás del reclamo?
Según Langbehn, son tres los factores que están erosionando el sistema: el desmantelamiento de organismos clave, el desfinanciamiento de la investigación y el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
En cuanto al primero, el docente detalló que "ha habido reducción de personal" en entidades como el Conicet, el INTA y el INTI. "No es gente que la conseguís en cualquier lado; que la echas y la volvés a contratar", subrayó, y agregó que se trata de especialistas con años de formación que, al ser despedidos, "se van eventualmente al sector privado o al exterior".
El investigador comparó el proceso de formación de un científico con una carrera de obstáculos: "Para que te des una idea, en Conicet, vos tenés que haber concluido con buenas notas una carrera de grado, haber obtenido la beca doctoral, haber hecho en cinco años un doctorado, haber terminado con buen rendimiento, haber ganado otro concurso, haber cursado tres años más para pedir ingreso a la carrera… O sea, cuando uno entra a la planta como investigador, tiene mínimo ocho años de formación de posgrado".
Por eso, advirtió, "la reducción de personal deja huecos importantes en la trama de la investigación, y no son huecos que se vuelven a cubrir fácilmente".
El desfinanciamiento: un freno a la ciencia
El segundo punto crítico es el recorte de fondos. Langbehn señaló a la agencia I+D+I (Investigación, Desarrollo e Innovación) como un ejemplo paradigmático: "Tenía menos de 400 empleados, pero es el que otorga el financiamiento para todos los proyectos de investigación". Sin embargo, "ese organismo fue, prácticamente, desarticulado por el Gobierno".
El resultado, según el delegado, es que "estamos cobrando sueldos, pero el financiamiento que tenemos para hacer investigación es casi nulo". Los proyectos aprobados en la gestión anterior se siguieron ejecutando hasta 2023, pero "desde el 2023 eso está paralizado".
Langbehn fue contundente: "Muy importante es el dinero que se usa para poder hacer las investigaciones" y "todo eso está prácticamente paralizado porque a la agencia I+D+I la han desmantelado con la idea de mantener el superávit". Aunque aclaró que "en términos de balance económico nacional no es mucha plata", "para el sistema científico es clave".
La ley que no se cumple
El tercer eje del reclamo es la Ley de Financiamiento Universitario. "Estamos en un punto de incumplimiento de los deberes de funcionarios públicos, porque realmente hay una ley que obliga al financiamiento de las universidades y no se está cumpliendo", afirmó Langbehn.
Esta situación impacta directamente en el sistema científico, ya que "las universidades son las bases del sistema de ciencia y técnica; de ahí salen los futuros investigadores". El docente recordó que "muchos de los que somos investigadores trabajamos en las universidades", que son "organismos de investigación muy importantes".
Durante la protesta, los manifestantes, convocados y autoconvocados, se vistieron con camisetas de la selección argentina y repartieron folletos para concientizar sobre la situación.