Cien chicos salteños se pusieron detrás de cámara para frenar al mosquito
Sociedad · Salta

Cien chicos salteños se pusieron detrás de cámara para frenar al mosquito

Cien chicos de barrio Solidaridad se pusieron detrás de cámara y armaron sus propios videos para frenar al mosquito del dengue. La campaña ya llega a las casas de la zona, y el material que preparan tiene un destino que pocos imaginan.

Unos 100 estudiantes de quinto grado del centro educativo Fe y Alegría participaron de una propuesta del Centro de Salud Nº 61 de barrio Solidaridad para crear videos sobre la prevención del dengue, el zika y el chikungunya. La iniciativa se llama “Guardianes de la Salud: Prevención del Dengue, Zika y Chikungunya” y busca que los chicos reciban información y después la transmitan con sus propias producciones audiovisuales.

La prevención del dengue también se instala en las aulas. Con una cámara, una historia y muchas ganas de aprender, el equipo del centro de salud llegó a la escuela para cambiar el formato de siempre: que los propios chicos sean los protagonistas de una campaña de concientización sobre las enfermedades que transmiten los mosquitos.

“Fuimos a la escuela con la salita, con un proyecto con material audiovisual sobre el mosquito y la prevención”, explicó la Dra. Cecilia Zenteno, una de las impulsoras de la actividad.

La propuesta reunió a aproximadamente 100 niños y contó con el acompañamiento de la directora de la institución, Julia Cabrera, quien colaboró con la gestión de los permisos necesarios para desarrollar las actividades.

Por qué los chicos pueden ser clave en la prevención

La idea surgió de una convicción del equipo sanitario: los chicos pueden desempeñar un papel fundamental en la prevención de enfermedades dentro de sus hogares. A esa edad, ya tienen la capacidad de comprender cómo se reproduce el mosquito Aedes aegypti, reconocer los riesgos y compartir lo aprendido con sus familias.

Para Zenteno, lo más importante es que los estudiantes tengan un papel activo en esta experiencia. “El objetivo es que ellos sean los protagonistas de su propia creación del material audiovisual para prevención de dengue. Porque ellos son el motivo por el cual toda una comunidad se moviliza”, expresó.

En lugar de limitarse a escuchar una charla, los alumnos trabajan en equipo, investigan, escriben pequeños guiones y preparan representaciones para explicar, con sus propias palabras, cómo combatir al mosquito.

Cinco bloques, del ciclo de vida del mosquito a los síntomas

Las actividades fueron organizadas en cinco bloques, cada uno dedicado a un aspecto de la prevención. El primero propone conocer al Aedes aegypti, identificar sus características y entender que puede transmitir dengue, zika y chikungunya.

En el segundo, los chicos aprenden cómo es el ciclo de vida del mosquito y por qué resulta fundamental eliminar los recipientes donde se acumula agua. El tercero está dedicado a las medidas de limpieza y prevención dentro de las viviendas.

También se trabaja sobre el cuidado personal, como el uso adecuado del repelente, la ropa que ayuda a protegerse de las picaduras y la colocación de mosquiteros en las casas.

El último bloque aborda los síntomas que deben llamar la atención, entre ellos la fiebre, el dolor de cabeza y el malestar general. A través de juegos y representaciones, se busca que los niños comprendan la importancia de avisar a un adulto y no automedicarse ante una posible enfermedad.

Un video de un minuto por grupo

Cada grupo tiene el desafío de crear un video de aproximadamente un minuto, utilizando su imaginación y los recursos disponibles. Pueden hacerlo mediante pequeñas actuaciones, dibujos, carteles, canciones o dramatizaciones. De esta manera, los alumnos también desarrollan habilidades de comunicación, creatividad y trabajo en equipo.

El proyecto contempla distintas etapas, desde la investigación y la preparación de los guiones hasta la grabación, edición y presentación de los contenidos. Al finalizar, está prevista la reproducción de los videos y la entrega de las producciones a través de la escuela, con las autorizaciones correspondientes para proteger la imagen y privacidad de los menores.

La experiencia cuenta con la participación de un equipo de salud integrado por estudiantes de Medicina y Nutrición que realizan sus rotaciones, la residente de Enfermería Comunitaria Melisa, el agente sanitario Rolando y la jefa interina, licenciada Analía Duré.

La propuesta busca que cada estudiante pueda convertirse en un multiplicador de información. Un mensaje aprendido en la escuela puede llegar a una casa, compartirse con padres, hermanos y vecinos, y ayudar a incorporar hábitos de prevención.

En ese sentido, la Dra. Zenteno destacó la importancia de darles a los niños un espacio para expresarse y participar en el cuidado de la comunidad.

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