Chimbas vio nacer el gol: entró a los 68 y desató el festejo en el cierre
El partido estaba 0-0 y parecía cerrado, hasta que un pibe de Chimbas entró desde el banco y en el cierre lo cambió todo: marcó dos veces y el Pincha terminó festejando una goleada que nadie esperaba.
Estudiantes de La Plata parecía no encontrar la llave para abrir un partido trabado. Necesitaba una chispa individual para liquidar a Gimnasia de Mendoza y esa chispa llegó desde San Juan: Fabricio Pérez, nacido en Chimbas, entró desde el banco y firmó un doblete para sellar el 3-0.
El delantero sanjuanino reemplazó a Miguel Monsalve a los 68 minutos, cuando el marcador seguía en cero. Dos minutos después ya tuvo su primera intervención de peso: recibió en zona ofensiva y habilitó a Guido Carrillo, cuyo remate terminó rechazado.
El Pincha finalmente rompió el cero a los 83. Carrillo recibió una falta dentro del área, el árbitro Yael Falcón Pérez cobró penal y Edwuin Cetré lo cambió por gol con un remate de derecha para el 1-0.
La contra que abrió el camino
Con Gimnasia obligado a adelantarse en busca del empate, Estudiantes encontró espacios para atacar de contra. En ese contexto apareció Pérez para empezar a sentenciar la historia.
A los 90 minutos, el sanjuanino recibió dentro del área tras una contra y definió de derecha, abajo y contra el palo izquierdo, para el 2-0. Fue su primer gol de la noche y el que prácticamente aseguró el triunfo platense.
De cabeza y a quemarropa
Pero Pérez todavía tenía una aparición más. Ya en tiempo agregado, volvió a encontrar espacios en el área y esta vez conectó un centro preciso de Gastón Benedetti para marcar de cabeza el 3-0 definitivo.
Así, el delantero que había entrado con el partido todavía sin goles se convirtió en el protagonista absoluto del cierre. En poco más de 20 minutos en cancha marcó un doblete —uno de derecha y otro de cabeza— para darle forma a una goleada que Estudiantes construyó sobre el final.