La intendenta Daniela Rodríguez puso en marcha un comité que ya tiene el mapa de los barrios más expuestos a las lluvias. La lista incluye a Villa Mariano Moreno, Villa Lucrecia y hasta un loteo que casi nadie menciona. ¿Cuáles son los demás?
La Municipalidad de Chimbas terminó un relevamiento que pone nombre y apellido a los sectores del departamento con más chances de sufrir anegamientos si el clima se descontrola. El mapa de riesgos ya está en manos del Comité Municipal de Defensa Civil y define dónde se priorizarán las tareas preventivas.
El trabajo arrancó en agosto, cuando el organismo que conduce la intendenta Daniela Rodríguez empezó a reunirse de forma periódica para aceitar los mecanismos de respuesta ante emergencias climáticas. La primera reunión formal quedó fechada el 6 de septiembre: allí se armó un equipo con funcionarios del gabinete, secretarios y coordinadores municipales y se lanzó el primer Plan de Emergencia Municipal, alineado con la normativa de Protección Civil.
Los barrios que entraron al mapa
Para armar el mapa se cruzaron varios factores: los antecedentes de anegamientos, la cantidad de viviendas vulnerables, la cercanía al río San Juan y los puntos donde el sistema de drenaje se traba.
La lista es larga. Aparecen Villa Mariano Moreno, barrio Fe y Esperanza, Loteo Virgen del Valle, Villa Lucrecia, Villa Alonso, Villa Borrego, Villa Centenario, Villa Unión, Villa 1° de Mayo, barrio Conjunto 9, Loteos API I y II, Las Calandrias, Villa La Amistad, Cipolletti, Lote Hogar 38, Andacollo VII, Villa Morón y San Francisco II.
También figuran sectores de Villa Observatorio, Loteo Almirante Brown, Loteo Islas Malvinas, Lote Hogar 62, Villa Pueyrredón y Villa Obrera.
Desde el Municipio explicaron el criterio que usaron: "Los mapas de prevención identifican distintos sectores de Chimbas que podrían presentar mayores complicaciones ante lluvias intensas o eventuales desbordes vinculados al deshielo, varios de ellos correspondientes a barrios históricos y zonas con población socialmente vulnerable".
La conclusión que sacaron del relevamiento es que hay un corredor amplio que necesita seguimiento especial y tareas preventivas cada vez que se anuncia un temporal fuerte.
Máquinas en los canales y familias identificadas
Con el mapa como hoja de ruta, la Secretaría de Servicios redobló los operativos de limpieza, profundización y recuperación de canales, cunetas y acequias en distintos puntos del departamento. También se liberaron puentes y se acondicionaron desagües, con personal, maquinaria y recursos propios, para bajar las chances de anegamiento si cae mucha agua junta.
Del otro lado, el área de Desarrollo Social avanzó en detectar qué familias y viviendas podrían necesitar asistencia durante una emergencia. A eso se suma la política de Techos Seguros, que interviene junto a los vecinos para mejorar las condiciones habitacionales y reducir riesgos cuando llueve.
Lo que todavía falta de Provincia
El plan también depende de la articulación con organismos provinciales. El Comité Municipal pidió información técnica sobre la capacidad hidráulica del río San Juan, los posibles escenarios de crecida, los sistemas de alerta temprana y los protocolos de actuación.
Según la información municipal, esos datos todavía no llegaron, por lo que quedan pendientes definiciones operativas para coordinar el trabajo entre los distintos organismos. Tampoco se concretó la visita de representantes del organismo provincial de emergencias, que la intendenta solicitó en distintos encuentros institucionales.
En el plano sanitario, representantes del Ministerio de Salud Pública se reunieron con funcionarios municipales para intercambiar información sobre el mapa de vulnerabilidades, revisar las condiciones de los centros de salud y evaluar qué espacios podrían destinarse a asistir a personas evacuadas.
Mientras las gestiones siguen su curso, Chimbas avanza con sus propias medidas de prevención y con el fortalecimiento de los vínculos con instituciones y organizaciones del departamento.