El gobernador Leandro Zdero anunció que los internos chaqueños ya fabrican las camas que reciben las familias evacuadas por El Niño, y lo presentó como un giro de fondo en la política penitenciaria. La medida llega a los centros donde más complicaciones hubo, pero el Ejecutivo todavía no precisó el alcance total de la producción.
El gobernador de Chaco, Leandro Zdero, confirmó que las personas detenidas en las cárceles provinciales están produciendo las camas que se reparten entre las familias damnificadas por las inundaciones ligadas al fenómeno de El Niño. Según los números que difundió el Ejecutivo, ya salieron de los talleres carcelarios cerca de 100 unidades.
El anuncio lo hizo el propio mandatario por sus redes sociales, donde presentó la medida como algo más que una respuesta logística: la leyó como un giro de fondo en la manera de gestionar el sistema penitenciario chaqueño.
Qué dijo Zdero sobre el "confort" en las cárceles
En su mensaje, el gobernador sostuvo que la iniciativa implica un cambio de época en la política penitenciaria y cargó contra las gestiones anteriores. "Esto es un cambio de paradigma. Se terminó el Estado ausente y el confort para los que delinquen; pusimos orden, donde antes reinaba el caos, la desidia y la injusticia", afirmó.
La frase resume el tono del anuncio: Zdero ubicó la producción de camas dentro de un discurso más amplio sobre disciplina y orden interno en las unidades carcelarias de la provincia.
Para qué se usan las camas y cómo las justifica el Gobierno
Desde el Ejecutivo explicaron que el trabajo de los internos cumple una doble función. Por un lado, permite mover más rápido los recursos del Estado y agilizar la respuesta cuando el clima complica a distintas localidades del territorio chaqueño. Por el otro, apunta a sostener la labor y la reinserción de las personas privadas de libertad a través del trabajo dentro de los contextos de encierro.
Las camas fabricadas en los establecimientos penitenciarios se derivan en primer lugar a los centros de evacuados y a las zonas más vulnerables, donde las lluvias y las crecidas generaron los mayores problemas habitacionales.