Cerró una pizzería clásica de Jujuy: la deuda que dejó atrás y el futuro de sus empleados
¿Qué pasará con los ocho trabajadores de la pizzería Tío Bigote tras el cierre? La empresa ya venía con problemas para pagar salarios y ahora la duda es cómo cobrarán lo que les corresponde.
Ocho trabajadores de Tío Bigote, una tradicional pizzería de San Salvador de Jujuy, quedaron sin empleo tras el cierre del local. La empresa ya arrastraba demoras en el pago de salarios y contribuciones, según confirmó Juan Carlos Martínez, secretario general de UTHGRA Jujuy.
El dirigente explicó en diálogo con La Mejor Mañana que el establecimiento venía con problemas de mora y que la situación se volvió insostenible. "Esta empresa venía con problemática de mora en el pago de salario y de contribución, venía arrastrando todo esto", señaló Martínez, que lamentó que otro local gastronómico de la provincia haya tenido que bajar la persiana.
El cierre de Tío Bigote no es un caso aislado: se suma a otros establecimientos que dejaron de funcionar en Jujuy y enciende la preocupación del sector por la caída del consumo y el aumento de los costos de funcionamiento.
El impacto en los trabajadores
Respecto de los ocho empleados que perdieron su fuente laboral, Martínez explicó que la situación es compleja y que el cobro de indemnizaciones o beneficios requiere un proceso formal. Según indicó, se gestionó la documentación para que puedan acceder al fondo de desempleo, aunque advirtió que existen dificultades vinculadas a los aportes y contribuciones que realizaba la empresa.
"Es complejo, esta situación es bastante compleja, bastante complicada, y afecta directamente al trabajador y a su familia", remarcó el titular de UTHGRA.
Costos que ahogan al sector
Martínez puso el foco en el fuerte aumento de los servicios, en particular el costo de la energía para los establecimientos gastronómicos. "Vos te imaginás, a un común le cuesta pagar una boleta de luz; en una empresa hotelero-gastronómica, peor", expresó.
El dirigente sostuvo que la crisis golpea tanto a empresarios como a trabajadores y sus familias, y apuntó contra el peso de los aportes y contribuciones. "Es lamentable que un establecimiento gastronómico o cualquier negocio cierre. Hay una crisis que lamentablemente también viene de la parte del aporte y contribución, que es altísimo", afirmó.
Con el cierre de Tío Bigote, la gastronomía jujeña suma un nuevo golpe en un contexto de costos en alza y consumo en baja.
