Cerró Arena, un clásico de la ropa en Río Cuarto: qué hay detrás de la decisión y cómo impacta en el centro
El local de indumentaria cierra después de 16 años. La dueña apunta a los costos y a un fenómeno que se extiende por toda la ciudad, con cientos de persianas bajas.
El local de indumentaria Arena baja sus persianas este viernes en Río Cuarto después de 16 años. Su dueña, González, lo atribuye a la suma de alquileres altos, impuestos y una caída de ventas que ni siquiera el canal online pudo frenar.
“Mañana es el último día de Arena. Estamos con mucha tristeza”, dijo la comerciante, que prefirió no dar su nombre completo. La decisión, explicó, se tomó al no poder sostener los costos fijos de un local en el microcentro.
Lo que no se ve desde la vereda
González puso en palabras lo que implica mantener un negocio de ropa: stock permanente en todos los talles, maniquíes, bolsas, perchas y horas detrás del mostrador. “No es tan fácil abrir un local, todo lo ven de la vereda del frente”, señaló.
Ante quienes le sugirieron pasarse por completo a la venta online, fue tajante: ya lo hacía y tampoco le alcanzó. “Las ventas online también están bajas”, afirmó, y pidió empatía con los comerciantes que están cerrando.
Sin margen para reinvertir
Tras 16 años al frente del local, González cierra sin margen de maniobra. “Todo lo que tengo acá es para pagar deudas. No tengo nada que me sobre para decir sí, me voy a poner otro local”, reconoció. Entre las opciones que baraja, mencionó buscar empleo en relación de dependencia.
La comerciante atravesó con su negocio varias crisis económicas y distintos gobiernos. Desde esa experiencia, subrayó que nunca contó con respaldo externo: “A mí nadie me regaló nada”.
Un problema que se repite en toda la ciudad
El cierre de Arena se da en un contexto más amplio. En el microcentro riocuartense hay cerca de 250 locales vacíos, una cifra que grafica la magnitud del problema. Desde el CECIS ya habían señalado que la situación no se limita al microcentro, sino que se extiende a distintos sectores de la ciudad, aunque en los alrededores de la Plaza Roca o calle Rivadavia resulta más visible.
Y aunque cerrar le genera tristeza, González también mencionó un factor que pesó en la decisión: la salud mental. “Tenía que estar pensando hoy en la salud mental mía”, dijo, describiendo el desgaste de salir del local y seguir pensando en los números.