Cerraron los refugios de invierno, pero la ayuda en la calle no se detiene
Durante meses durmieron bajo techo, lejos del frío. Ahora, con los refugios cerrados, un grupo de personas vuelve a la intemperie. Lo que preparan las autoridades para que no sea un final definitivo...
El operativo invernal para personas en situación de calle en la Ciudad de Mendoza finalizó el 31 de agosto, tal como estaba previsto en el cronograma oficial. Durante los meses más fríos, los refugios temporales alojaron a cerca de 80 personas.
Estos espacios habían sido habilitados de manera extraordinaria para brindar resguardo ante las bajas temperaturas. Ahora, con el cierre de esa etapa, las autoridades municipales se preparan para presentar un balance integral de lo actuado.
Balance y reinserción
En las próximas horas, funcionarios municipales, junto a representantes del sector empresarial y de la Iglesia, darán a conocer un informe detallado con los resultados del abordaje interinstitucional que se llevó a cabo durante la temporada.
Entre los puntos centrales que se evaluarán figuran las posibilidades de reinserción laboral de las personas asistidas y los avances en la revinculación con sus familias, dos herramientas consideradas esenciales para evitar que vuelvan a vivir en la calle.
Monitoreo ante el "Super Niño"
Mientras tanto, desde la Dirección de Contingencias Climáticas de la provincia confirmaron que continuarán con el seguimiento diario de la población vulnerable que permanece en la vía pública. La llegada del fenómeno conocido como "Super Niño" es uno de los motivos que mantiene en alerta a los equipos territoriales.
"Está previsto continuar de cerca el monitoreo de la población vulnerable en la vía pública, especialmente ante la llegada del fenómeno", señalaron las autoridades a Sitio Andino, y agregaron que se mantendrá "un trabajo diario y un acompañamiento muy cercano" para responder a las necesidades que vayan surgiendo.
De esta manera, aunque se dio por finalizada la etapa de albergues nocturnos por las bajas temperaturas, los recorridos cotidianos por las calles no se detendrán. La idea es adecuar la asistencia tanto para los desafíos del invierno como para las lluvias que podrían intensificarse con el "Super Niño".