Ceramistas de la región se reunieron en Paraná y dejaron un horno para la comunidad
El encuentro dejó algo más que aprendizaje: un horno comunitario. Lo que parecía una simple capacitación terminó en una herramienta que quedará para siempre.
Durante dos jornadas, el Complejo Comunitario del barrio Mitre de Paraná se convirtió en el punto de encuentro de ceramistas de la región. Allí se realizó el Encuentro de Ceramistas, que no solo ofreció talleres y demostraciones, sino que también dejó una herramienta clave: un horno comunitario que quedará a disposición de vecinos y artistas de la ciudad.
La iniciativa fue organizada por la Municipalidad de Paraná, el Complejo Comunitario y el Movimiento Hornos Sin Fronteras, con el objetivo de compartir experiencias, intercambiar saberes y fortalecer el vínculo con el oficio. La propuesta convocó a más de 70 inscriptos, según destacó la subsecretaria de Convivencia Ciudadana, Yamina Bainella.
Talleres, historia y barro
La programación incluyó talleres de Rakú y Engobe, de Cerámica Chaná, modelado de piezas utilitarias y platos inspirados en los irupés del Paraná. También hubo una demostración de torno alfarero y una actividad para las infancias que combinó arcillas y elementos naturales.
Uno de los espacios más destacados fue el conversatorio “El barro cuenta nuestra historia: Patrimonio, Territorio y Comunidad”, donde se pusieron en diálogo saberes, experiencias e historias vinculadas a la cerámica y su relación con el territorio. Allí se abordaron la identidad, el patrimonio, la geología y la transmisión de conocimientos a través del barro.
La directora de Museos y Patrimonio Histórico de la Municipalidad, Gisela Bahler, resaltó que estas jornadas ayudan a “generar mucho sentido de pertenencia, trabajar y madurar la identidad”. En ese sentido, recordó que Paraná tiene un recurso natural único: “la arcilla, que está en todas las barrancas y le permite al ceramista ir, buscar su propia materia prima, y poder producir”.
Bahler también subrayó el valor simbólico de la cerámica paranaense, que no solo viene “desde los pueblos originarios, sino también desde las culturas afros que formaron parte de la identidad” local. Para ella, trabajar sobre esas expresiones permite pensar “en las próximas generaciones” y en la preservación del patrimonio material de la ciudad.
“Construir hornos para construir sueños”
Emilio Villafañe, ceramista, docente e integrante de Hornos Sin Fronteras, viajó desde Buenos Aires para participar como invitado. “Tratamos de que se puedan construir los hornos para que se puedan construir los sueños”, afirmó, y explicó que la propuesta busca “dejar herramientas para que la gente se exprese”.
Villafañe también se refirió a las dificultades del sector: el ingreso de producciones importadas afecta al mercado interno, ya que “no hay a quién vendérsela frente a los precios de los productos importados”. Ante ese panorama, remarcó la importancia de generar alternativas colectivas y del acompañamiento del Estado, para “juntarse y pensar entre todos alternativas o estrategias para salir adelante”.
Por su parte, el coordinador del Complejo Comunitario, Rómulo Vidal, confirmó que el horno permanecerá en el espacio para uso de la comunidad y valoró que el encuentro permitió “fortalecer los vínculos comunitarios” y generar “proyectos compartidos” desde el propio barrio.
“Una puerta que se abre hacia el futuro”
Bainella, en tanto, señaló que la construcción del horno ampliará las posibilidades de formación y encuentro, ya que “toda la comunidad podrá tomar distintos cursos”. También destacó el arte como “herramienta para el encuentro y construcción colectiva”, especialmente para las infancias.
“Creo que este encuentro regional es una puerta que se abre no solo para el presente, sino también para el futuro de las generaciones que hoy están presentes”, sostuvo la funcionaria, y cerró remarcando el rol del Municipio: “El Estado, en este caso municipal, es un protagonista más de todo lo que sucede en la comunidad”.