Central dominó a Corinthians pero el gol se quedó mudo: la serie sigue abierta
Central fue superior a Corinthians pero no pudo convertir. ¿Qué le faltó al Canalla para ganar? Los detalles de un partido que deja esperanzas para la revancha.
El Canalla lo tuvo todo bajo control, excepto el gol. En un Gigante que vibró de punta a punta, Central empató 0-0 con Corinthians en el partido de ida de los octavos de final de la Copa Libertadores. El equipo de Jorge Almirón fue ampliamente superior, generó innumerables chances, pero la pelota no quiso entrar. Los hinchas se fueron con una mezcla de bronca y esperanza, sabiendo que este equipo está para dar pelea.
El desarrollo del partido mostró a un Central dueño de la pelota y de los tiempos. Desde el arranque, el conjunto rosarino impuso su ritmo y manejó el juego a su antojo, aunque sin la precisión necesaria en los metros finales. El Timao, por su parte, se refugió en su campo y apostó a alguna contra aislada.
Primer tiempo: dominio sin premio
En los primeros 45 minutos, el Canalla fue más que su rival. Con la conducción de Ignacio Malcorra y el desborde de Jaminton Campaz, generó varias aproximaciones. La más clara llegó con un remate de larga distancia del colombiano que exigió una gran respuesta del arquero. Pero también hubo un par de incursiones de Campaz que no encontraron destinatario.
Corinthians atacó poco, pero cuando lo hizo, estuvo cerca: un remate desviado y un cabezazo que se estrelló en el travesaño mantuvieron en vilo al público local. El partido era parejo, aunque con un Central más incisivo, pero le faltó la puntada final.
La jugada más polémica de la etapa llegó cuando Cantizano ingresó al área y su centro dio en la mano de Gabriel Paulista. El árbitro Matonte, tras revisar el VAR, decidió no sancionar penal, generando la indignación de los jugadores y la hinchada local. Una decisión que pudo cambiar la historia.
Segundo tiempo: monólogo canalla
En el complemento, Central fue un vendaval. Corinthians se encerró atrás y solo se dedicó a defender el empate, estirando la serie hasta la revancha. El Canalla, con un ritmo frenético, generó ocasión tras ocasión: Campaz en dos oportunidades, Sández que no llegó a empujar un centro de Di María, Cantizano, Ávila, el propio Fideo y sobre el final Ruben. Todos estuvieron cerca, pero el marcador no se movió.
Almirón mantuvo en cancha a Enzo Copetti más tiempo del esperado, a pesar de su floja noche. Recién lo sacó cuando el rival ya jugaba con uno menos. La explicación podría estar en que Ruben, su reemplazante, recién se recupera de una lesión muscular sufrida en la pretemporada.
La bronca final se mezcló con el reconocimiento de los hinchas, que aplaudieron el esfuerzo y el juego del equipo. El desafío para la vuelta es claro: mantener este nivel y sumarle gol. Se puede, y los canallas lo saben.