Cena peronista en el hotel Emperador: ¿unidad real o simple tregua?
¿Unidad peronista o simple tregua? La cena en el hotel Emperador reunió a Kicillof, Massa y Kirchner, y dejó un mensaje contundente sobre las PASO. Los detalles que nadie contó.
El peronismo volvió a mostrar una imagen de conjunto: los principales referentes compartieron una cena que duró más de lo previsto y dejó flotando la idea de que, cuando el juego se pone difícil, las diferencias pueden esperar. El encuentro, que reunió a Axel Kicillof, Sergio Massa, Máximo Kirchner, gobernadores y jefes de bloques legislativos, sirvió para reinstalar en la agenda la posibilidad de una unidad que hasta hace poco parecía un espejismo.
Una mesa que habla por sí sola
La foto de todos sentados alrededor de la misma mesa en el hotel Emperador no fue casualidad. Después de meses de cortocircuitos, el gesto político fue contundente: los consensos, al menos por ahora, se limitan a sostener las PASO y a coordinar algunas estrategias parlamentarias. Pero alcanzó para modificar el escenario, donde hasta hace poco se analizaba seriamente la posibilidad de competir con listas separadas.
“Axel se saludó muy bien con Máximo, se dieron la mano y un abrazo. Ningún problema”, reveló el jefe del bloque de senadores, José Mayans, sobre el clima distendido del cónclave. El encuentro se había planificado en reserva, pero se filtró, y Mayans y el jefe de bloque de diputados, Germán Martínez, terminaron oficiando de voceros.
PASO: el punto que une y el que divide
La discusión de fondo pasó por las elecciones primarias. En la cena se dejó claro que aquel que avale la jugada del oficialismo de eliminarlas quedará automáticamente del lado de la reelección de Javier Milei. Un mensaje directo a los supuestos “compañeros” que no acompañen la estrategia.
Pero no fue el único tema. También se habló de la crítica situación financiera de las provincias, incluso de algunas que no estaban representadas, y de los proyectos legislativos que el Gobierno envió al Congreso. La asistencia fue perfecta y la reunión se extendió entre las 20 y la medianoche, mucho más de lo estipulado.
La cena dejó instalada la idea de que, ante una instancia decisiva, el peronismo puede dejar de lado sus internas y alcanzar acuerdos sobre cuestiones fundamentales. La pregunta que queda flotando: ¿será suficiente para construir una unidad real de cara a lo que viene?