Cazaron a los menores que sembraron el terror en Valentina Sur: el insólito detalle que delató su participación
Los menores que dispararon en Valentina Sur quedaron identificados. ¿Qué encontraron en los allanamientos? La insólita modalidad que usaban para ocultar las armas.
Dos adolescentes fueron identificados como los presuntos responsables del tiroteo que el 20 de agosto paralizó a Valentina Sur y provocó la suspensión de clases en siete escuelas. La Policía secuestró cartuchos de arma de fuego y la bicicleta en la que se movilizaban, pero las armas siguen sin aparecer.
Los menores quedaron a disposición de la Fiscalía de Delitos Juveniles tras una investigación que incluyó testimonios, cámaras de seguridad y publicaciones en redes sociales. La causa pasó de la Fiscalía de Actuaciones Genéricas a la Unidad Fiscal de Delitos Juveniles al confirmarse que los sospechosos son menores de edad.
¿Qué pasó en Valentina Sur?
El tiroteo ocurrió el jueves 20 de agosto en Bustos Pérez y Jorge Águila, a metros del CEF 13 y de la escuela N° 27, mientras había niños y jóvenes en plena actividad. Los disparos a plena luz del día generaron pánico y llevaron a que varias instituciones educativas suspendieran las clases del viernes.
Entre los establecimientos afectados estuvieron el Jardín de Infantes N° 27, el CPEM N° 42, el CEF, las escuelas N° 223 y N° 245, el EPA N° y el CPEM N° 49, donde estudiaba Rodrigo Campos, el joven asesinado en una balacera que se investiga como ataque narco.
La hipótesis que maneja la Policía
El subcomisario Jonathan Malabel explicó a Radio 7 que los adolescentes formarían parte del mismo grupo y que el episodio no estaría vinculado a una disputa territorial ni al narcotráfico. La principal teoría apunta a una modalidad de exhibición de armas y disparos que la Policía viene detectando entre jóvenes a través de las redes sociales.
“Es frecuente que los menores publiquen capturas, fotos o videos filmándose efectuando disparos o con armas de fuego”, señaló el comisario, y agregó que una de las prioridades es sacar las armas de circulación.
La pesquisa reveló además que los integrantes del grupo intercambiaban las armas entre ellos, lo que impidió secuestrar los elementos utilizados. “Hacen pasamanos de armas, lamentablemente”, graficó el jefe policial.
El pedido a los vecinos
Malabel destacó la importancia de que los vecinos aporten información, aunque reconoció que el miedo puede frenar las denuncias. Ante un episodio de estas características, recomendó: “la prioridad debe ser resguardar la vida y ponerse a salvo antes que intentar intervenir”.
La persecución que anticipó el caos
Dos días antes del tiroteo, el barrio ya había vivido una escena de película. Un conductor de una Toyota Hilux protagonizó una persecución de 14 kilómetros que terminó con disparos y un herido. El sospechoso fue detenido y luego imputado por chocar a una moto y arrastrarla 30 metros.
El operativo comenzó pasadas las 10 en Río Colorado y Chascomús, cuando un móvil detectó maniobras peligrosas. La Hilux huyó y se sumaron efectivos de la Policía Turística, las comisarías 12 y 44 y la División Motorizada. En el procedimiento, un proyectil hirió al conductor en el brazo izquierdo.
El jardín que quedó en la mira
El Jardín de Infantes N° 27 está a solo 20 metros del lugar de la persecución. Su directora, Patricia López, relató el momento de pánico: “El impacto fue tremendo en las docentes, en los niños, en los padres”. Las maestras hicieron entrar a los 15 niños que estaban en el patio y activaron el protocolo de resguardo.
“Tratamos de minimizar el impacto en los niños, ofreciéndolo como un juego”, contó López. Los docentes tuvieron que pedir ayuda a la Comisaría 44 para poder salir del barrio, ya que las calles estaban cortadas. Ahora reclaman mayor presencia policial y un cerramiento para el patio.