Cavaron nueve meses un túnel para robar un banco, pero un error los delató: ahora dos de los responsables ya tienen condena
Cavaron durante nueve meses un túnel para entrar al Banco Macro de San Isidro, pero una varilla que asomó de más echó todo por tierra. La Justicia ya condenó a dos de los uruguayos que pusieron el cuerpo a la obra, mientras el presunto jefe de la banda sigue preso y un cómplice italiano está prófugo.
Dos ciudadanos uruguayos que formaron parte de la "mano de obra" del túnel que apuntaba al Banco Macro de San Isidro recibieron una pena de tres años y medio de prisión. La jueza María Coelho, del Tribunal Oral en lo Criminal N° 7 de San Isidro, homologó el acuerdo de juicio abreviado que habían alcanzado la fiscal Carolina Asprella, las defensas y los damnificados: la Municipalidad de San Isidro y el Banco Macro.
Los condenados son Alan Lorenzo Rodríguez, de 36 años, y César Cazenave Peña, de 49. Ambos fueron hallados culpables del delito de robo agravado por su comisión en poblado y en banda, en grado de tentativa.
La banda que cavó durante meses
La investigación logró probar que la organización criminal actuó al menos entre el 1 de noviembre de 2023 y el 8 de agosto de 2024. Según la sentencia de la jueza Coelho, el grupo integrado por Lorenzo Rodríguez, Alejandro Israel Rosendo López, los hermanos Cazenave Peña y Nicolás Ignacio Carpani Romero ejecutó un plan para violentar las medidas de seguridad del banco ubicado en Chacabuco 444, en San Isidro.
El objetivo era ingresar mediante un túnel subterráneo al sector de cajas de seguridad y apoderarse de dinero en efectivo en moneda nacional y extranjera, joyas, alhajas, artículos de arte y otros objetos de valor.
La jueza también dispuso "formar incidente de extrañamiento", una figura legal que permite expulsar del país a un ciudadano extranjero una vez que cumpla la mitad de la pena, siempre que no tenga otra causa abierta ni una condena pendiente.
En julio pasado, otros tres integrantes de la banda ya habían sido condenados en un juicio abreviado: Alejandro Israel Rosendo López, Nicolás Ignacio Carpani Romero y Carlos Andrés Cazenave Peña. La sentencia estuvo a cargo del juez Maximiliano Savarino, del TOC N° 3 de San Isidro.
El error que hizo fracasar el plan
El 6 de agosto de 2024, la banda estaba a punto de llegar a la "profundidad" de la entidad bancaria. Esa mañana, uno de los delincuentes cometió un error: hizo salir a la superficie una varilla que fue descubierta por un empleado de un local gastronómico lindero al banco. La situación obligó a abortar abruptamente el plan, después de nueve meses de planificación y de cavar el túnel para concretar el boquete.
La investigación del fiscal Patricio Ferrari y su colega Carolina Asprella, con la colaboración de detectives de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, permitió detener rápidamente a la "mano de obra".
La caída de los jefes y el plan en Chivilcoy
La semana pasada fue detenido Eduardo Ripa, presunto líder de la organización. Se trata de un empresario de 60 años, atrapado por detectives del Departamento de Inteligencia Contra el Crimen Organizado de la Policía Federal Argentina (PFA) en una serie de allanamientos ordenados por el juez de Garantías Ricardo Costa, a pedido del fiscal general adjunto de San Isidro, Patricio Ferrari.
También quedaron detenidos el hijo del sindicado capo, Christian Ripa, de 31 años, y el ciudadano uruguayo Alejandro Quiroga de los Santos, de 56. Otro supuesto integrante de la banda, el italiano Giampaolo Fadda, tiene orden de captura.
La punta del ovillo fue una denuncia anónima que llegó a la fiscalía. Según el dictamen de Ferrari, el denunciante señaló a Eduardo y Christian Ripa como líderes de la organización y los vinculó directamente con la planificación del intento de robo al banco de San Isidro. También mencionó a Roberto Sudamer Pesca, a Alejandro Quiroga y a un policía apodado Seba como otros intervinientes. Hizo referencia, además, a un ciudadano italiano apodado "El Tano", encargado de los alquileres que usaba la banda, y aportó datos sobre inmuebles, oficinas y líneas telefónicas.
Sudamer Pesca está preso en la cárcel de Sierra Chica y habría sido quien manipuló la varilla que salió a la superficie, según fuentes judiciales. El fiscal Ferrari sostuvo que la denuncia anónima "presentaba un alto grado de verosimilitud y veracidad".
Pero la investigación no se quedó en San Isidro. Se reunieron pruebas de que Ripa y sus colaboradores planearon robar la sucursal del Banco Macro de Chivilcoy durante la Nochebuena pasada o, como máximo, en las fiestas de Año Nuevo.
La prueba fue una escucha entre Eduardo Ripa y un sospechoso identificado como Luis González López, actualmente preso en la cárcel de Ezeiza. "Hablar por el tema ese grande, si lo podemos sacar adelante. Ojalá sea para las fiestas. Las fiestas es fundamental. La gente va a estar de visita, para entrar [a la ciudad] gente rara", le dijo Ripa a su interlocutor, según la escucha.
El plan falló. El 22 de diciembre pasado, el diario La Razón de Chivilcoy publicó una nota titulada: "Un dato anónimo alertó de un robo al Banco Macro previsto para la noche del 24". En la crónica se mencionaba a la banda y su vínculo con la organización que había protagonizado el frustrado golpe en San Isidro.
La conversación con D'Alessio
Ripa habló del golpe fallido en otra conversación interceptada por los investigadores. Esta vez, con el falso abogado Marcelo D'Alessio, que cumple una condena de 13 años y medio de prisión por asociación ilícita, espionaje ilegal y extorsión, entre otros delitos.
"¿Qué es lo que vos sentís que está fallando? ¿Mano de obra mala? ¿No hay buena mano de obra? ¿No hay gente confiable?", le preguntó D'Alessio a Ripa, según la escucha a la que tuvo acceso LA NACION.
"Es como decís, tal cual. Estás haciendo realmente un planteo bárbaro. Yo también lo hago. De repente, después de lo que me pasó allá me había tomado, digamos, una pausa prudente para repensar, para volver, para cambiar la forma, la regla, la estructura, para ver qué se soltó, qué se me fue, qué factor se me soltó de la mano, ¿me entendés? Y volver a intentarlo con otras reglas, otras normas, otras formas, porque es la única manera de tener éxito, viste. Si seguís haciendo lo mismo, te va a pasar lo mismo", respondió Ripa.
Más adelante, Ripa contó: "Iba a terminar un tema ahí para las fiestas [Navidad o Año Nuevo]. Pero bueno, saltó en los medios, así que bueno, nada. Algún boludo que habló de más, pero igual no pasó nada, no, no, no... Hay que dejarlo en la agenda un poco, enfriarlo un poco".
D'Alessio quiso saber más. "¿En qué zona? ¿En Recoleta?", preguntó. Ripa respondió: "No, no, no. Allá, Chivil [por Chivilcoy]". Pero no podrá concretar el plan: ahora está preso.
El fiscal Ferrari resumió el modus operandi de la banda al fundamentar los pedidos de detención: "En líneas generales, la investigación comprobó la existencia de un grupo dedicado a cometer delitos de alto impacto, como el intento de robo al banco de San Isidro. La logística estaba liderada por Eduardo y Christian Ripa, quienes, junto a otras personas (Fadda, Quiroga de los Santos), se encargaban de contratar a ciudadanos uruguayos para la ejecución de los golpes (Sudamer Pesca y algunos de ellos ya detenidos), gestionar alquileres y confeccionar documentación falsa. Contaban y cuentan, además, con la colaboración de un efectivo policial, cuya función era obtener y proporcionar información a la que solo él podía acceder y así colaborar en eludir las investigaciones".
Y agregó: "La prueba reunida hasta ahora y, en particular, las prolongadas intervenciones telefónicas (más de un año) han permitido verificar la veracidad de prácticamente todos los extremos consignados en la denuncia anónima inicial y recabar información de significativo valor para el avance de la investigación".