Cavaba un pozo para buscar agua y se topó con 8000 guerreros que llevaban 2000 años bajo tierra
¿Qué encontró el campesino que cavaba un pozo en Shaanxi en 1974? El hallazgo que lo cambió todo, un ejército de 8000 figuras que llevaba siglos bajo tierra y que hoy es Patrimonio de la Humanidad.
En marzo de 1974, un grupo de campesinos buscaba agua en un campo de la provincia china de Shaanxi cuando las palas empezaron a chocar contra fragmentos de cerámica. Lo que parecía un hallazgo menor se transformó en uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes de la historia.
Las excavaciones que siguieron dejaron al descubierto un ejército de guerreros de terracota formado por unas 8000 figuras de tamaño natural, además de caballos, carros de guerra y oficiales. Todo estaba allí para custodiar al emperador Qin Shi Huang en el más allá.
El pozo que destapó un ejército entero
El hecho ocurrió cerca de la ciudad de Xi’an, cuando los agricultores cavaban en tierras de cultivo. Entre la arcilla aparecieron primero restos de una cabeza y pedazos de estatuas, lo que obligó a llamar a arqueólogos chinos.
Con el avance de los trabajos quedó a la vista un complejo funerario gigantesco construido alrededor del mausoleo del primer emperador de China, el mismo que unificó el país en el siglo III a. C.
Los especialistas comprobaron que las figuras no eran esculturas repetidas: cada guerrero tiene un rostro, un peinado, una expresión y una armadura diferentes. Ese nivel de detalle convirtió al sitio en un referente mundial de la arqueología.
Por qué el emperador mandó construir 8000 soldados de terracota
El Ejército de Terracota formaba parte del proyecto funerario de Qin Shi Huang, que gobernó entre 221 y 210 a. C. La idea era reproducir un imperio completo bajo tierra para que lo protegiera después de la muerte.
Además de los soldados, el complejo incluye:
- Caballos y carros de guerra de terracota.
- Arqueros, infantes y generales distribuidos en formación militar.
- Oficiales y figuras con rangos claramente diferenciados.
Los arqueólogos calculan que hay alrededor de 8000 guerreros, aunque una parte importante del yacimiento sigue sin excavar para evitar el deterioro de las piezas y de los pigmentos originales, que se degradan rápido al tomar contacto con el aire.
El campesino que pasó de cavar un pozo a recibir turistas
Uno de los protagonistas del hallazgo fue Yang Zhifa, uno de los agricultores que encontró los primeros fragmentos mientras excavaba el pozo.
Con los años, su vida cambió por completo. Después de la creación del museo, el gobierno chino lo incorporó como una de las figuras históricas del lugar y durante décadas recibió a los visitantes, firmó libros y contó la historia del descubrimiento.
Su nombre quedó ligado para siempre al hallazgo que transformó un campo de cultivo en uno de los sitios arqueológicos más visitados del planeta.
Dónde se pueden visitar hoy los guerreros de terracota
Actualmente, el yacimiento integra el Museo del Mausoleo del Emperador Qin Shi Huang, en el distrito de Lintong, a unos 35 kilómetros de Xi’an.
El complejo se organiza alrededor de tres grandes fosos arqueológicos:
- Foso 1: el más grande, con la mayor concentración de soldados.
- Foso 2: reúne arqueros, caballería y distintas formaciones militares.
- Foso 3: considerado el puesto de mando del ejército.
En 1987, la UNESCO declaró al conjunto Patrimonio de la Humanidad y lo reconoció como uno de los mayores testimonios de la civilización china antigua y uno de los descubrimientos arqueológicos más importantes del mundo.
