Causa que empezó por armas terminó con cuatro condenados por droga en Villa Mercedes: la particularidad de la pena
La causa que arrancó con un allanamiento por armas en 2019 terminó con cuatro condenados por droga en Villa Mercedes. Dos irán a prisión, pero la particularidad está en cómo se reconfiguró la acusación.
Una investigación que arrancó en 2019 con un allanamiento por armas en Villa Mercedes terminó con cuatro hombres condenados por entregar estupefacientes. La jueza de Cámara María Carolina Pereira, del Tribunal Oral Federal de San Luis, dictó la sentencia el 24 de agosto, tras homologar los acuerdos de juicio abreviado que las defensas cerraron con la Fiscalía.
Los condenados son los hermanos Matías Maximiliano, Diego Sebastián y Néstor Fabián Medina, y Diego Juan Ramón Funes. Los cuatro reconocieron los hechos y aceptaron el acuerdo. Dos de ellos recibieron prisión efectiva y los otros dos, penas en suspenso.
De un allanamiento por armas a la Justicia federal
El origen de la causa se remonta al 15 de noviembre de 2019, cuando la Brigada de Investigaciones realizaba procedimientos ordenados por el Juzgado de Instrucción N°2 de Villa Mercedes en busca de armas de fuego. En una vivienda donde residía Néstor Fabián Medina, los efectivos encontraron sobre el techo una bolsa con una sustancia blanca; parte del contenido había caído al patio de una propiedad vecina. La prueba preliminar dio positivo para cocaína y el caso pasó a la Justicia federal.
Entre 2020 y 2021 se realizaron tareas encubiertas: vigilancias en los barrios Eva Perón I y Eva Perón II, filmaciones, audios y seguimientos a personas que ingresaban a las viviendas y salían minutos después. Esos procedimientos permitieron comprobar cuatro episodios en los que personas interceptadas llevaban pequeñas cantidades de cocaína o marihuana.
El hallazgo en una media de bebé
El avance de la investigación desembocó el 26 de marzo de 2021 en allanamientos simultáneos. En la requisa a Matías Medina, los policías encontraron una media de bebé con envoltorios de cocaína: las pericias determinaron que contenían unos 12,9 gramos. También se secuestraron 33,60 gramos de marihuana.
En la casa de Diego Sebastián, dentro de la baulera de una motocicleta Zanella ZB 110, hallaron una bolsa con 38 envoltorios de marihuana (36,86 gramos). En el domicilio de Funes secuestraron 85 envoltorios de marihuana (97,835 gramos), una pequeña cantidad de cocaína, teléfonos celulares, elementos para fraccionamiento y más de $66.000 en efectivo.
Por qué la acusación por venta no llegó a la sentencia
El expediente había llegado a juicio con una acusación más grave por comercialización de estupefacientes. Sin embargo, el fiscal general subrogante Cristian Rachid consideró que se podía demostrar que los acusados habían entregado droga a otras personas, pero no con el grado de certeza necesario que hubieran recibido dinero a cambio.
Para esa conclusión se analizaron la escasa cantidad de interceptaciones, los montos de dinero encontrados, la ausencia de movimientos financieros que demostraran cobros y la falta de pruebas sobre las condiciones en que los terceros recibieron la droga. En el caso de Funes, la Fiscalía ponderó que el dinero estaba distribuido en una vivienda compartida con su familia y que el acusado registraba actividades económicas formales.
La acusación dejó de sostener que existieron ventas y pasó a considerar los hechos como entrega o facilitación gratuita de estupefacientes, además de tenencia simple en tres de los casos. La jueza Pereira consideró fundada esa postura y homologó los acuerdos.
Las penas
Matías Maximiliano Medina recibió tres años de prisión y una multa de 15 unidades fijas. Como tenía una condena anterior dictada en julio en Villa Mercedes, ambas penas fueron unificadas: cinco años y seis meses de prisión efectiva y una multa de 45 unidades fijas.
Diego Juan Ramón Funes fue condenado a tres años de prisión efectiva y una multa de 15 unidades fijas. Néstor Fabián Medina y Diego Sebastián Medina recibieron tres años de prisión en suspenso, multas de 15 unidades fijas y reglas de conducta.
Diego Sebastián deberá cumplir 90 horas de tareas comunitarias no remuneradas durante los próximos dos años. Propuso realizarlas en el comedor-merendero “La Esperanza de los Niños”, de Villa Mercedes, propuesta que recibió la conformidad de la Fiscalía.
La sentencia cerró una causa que comenzó por un procedimiento completamente diferente y terminó en la Justicia federal. Lo que no se pudo probar fue la venta de droga; lo que sí quedó acreditado, y fue admitido por los propios acusados, fue la entrega de estupefacientes a terceros.