Catamarca se prepara para un diciembre con lluvias dispares: qué zonas se inundarían y cuáles seguirán secas
Mientras algunas zonas se preparan para lluvias por encima de lo normal, en el Oeste y la Puna la historia sería muy distinta. El pronóstico que nadie esperaba para diciembre.
El fenómeno de El Niño aún muestra una señal débil en la provincia, pero los modelos anticipan un aumento de precipitaciones para el inicio de la temporada de lluvias. El mayor impacto se espera en Ambato, Paclín y Andalgalá, mientras que en la Puna y el Oeste el escenario sería el opuesto.
El licenciado Uriel Flores, del Observatorio de la UNCA, explicó que el comportamiento de las lluvias no será uniforme en todo el territorio catamarqueño. Según los modelos meteorológicos, hacia fines de noviembre y comienzos de diciembre las precipitaciones podrían superar los valores normales en sectores montañosos del Este provincial.
En esas áreas, que incluyen Ambato, Paclín y Andalgalá, las lluvias podrían ubicarse entre un 20% y un 40% por encima de lo habitual durante la temporada. "Todavía hay una señal sumamente débil de tendencia de anomalía positiva en precipitaciones. Se espera que esa señal de humedad vaya creciendo en porcentaje y recién cuando comienza diciembre se dispara más, particularmente en algunos sectores de la provincia", detalló Flores.
Un octubre seco y la espera por el cambio
El especialista señaló que septiembre cerró con apenas 6,8 milímetros de lluvia y que octubre, al momento del análisis, no registraba precipitaciones. Aclaró que estos valores son propios de la estación seca y que el cambio podría comenzar a advertirse hacia el final de noviembre.
"Valores que estén por encima de lo normal podrían darse ya al final de noviembre y comienzo de diciembre, cuando empiece la nueva estación. Mientras tanto, estamos secos", indicó Flores.
El Oeste y la Puna, con pronóstico opuesto
Mientras algunos sectores del Este y las zonas montañosas podrían recibir más lluvias de lo habitual, los modelos anticipan para diciembre un escenario diferente en la Puna y parte del Oeste catamarqueño. En localidades como Tinogasta, Fiambalá y Belén, las precipitaciones podrían ubicarse entre un 40% y un 50% por debajo de los valores normales.
Esta disparidad refleja la complejidad del fenómeno de El Niño, que este año muestra una señal débil en la región, a diferencia de lo que ocurre en el Litoral, donde las anomalías de precipitaciones son mucho más marcadas.
Preparativos y reservas de agua
La señal todavía débil de El Niño también da margen para reforzar las tareas preventivas frente a posibles tormentas intensas. Flores consideró positivo que se estén realizando trabajos sobre ríos y desagües y remarcó que el objetivo debe ser llegar preparados a la temporada de lluvias.
"Nos está favoreciendo porque ahora es el momento para terminar de hacer la planificación y la posibilidad de que, si nos sorprenden esas tormentas extraordinarias que podemos tener, podamos actuar", sostuvo.
El especialista también destacó que Catamarca llega a esta temporada con mejores reservas de agua que el año pasado. Actualmente se acumulan unos 405 milímetros, impulsados principalmente por las lluvias registradas durante los primeros meses del año. Enero, por ejemplo, acumuló 173 milímetros.