Catamarca se blinda ante El Niño: 20 máquinas y un plan puerta a puerta en la Capital
El secretario Javier Varela contó cómo preparan la Capital ante las lluvias de El Niño. Pero fue una advertencia puntual la que encendió las alarmas: muchas conexiones clandestinas podrían hacer colapsar el sistema cloacal. ¿Qué pidió a los vecinos?
El Ministerio de Agua, Energía y Medio Ambiente de Catamarca desplegó un operativo integral para mitigar los efectos del fenómeno de El Niño, con tareas de limpieza y reacondicionamiento de cauces en toda la provincia. En la Capital, el Municipio sumó un comité de emergencia y advirtió sobre un problema que puede colapsar las cloacas.
La Secretaría de Agua y Recursos Hídricos ejecuta un plan de prevención hídrica que apunta a reducir el riesgo de inundaciones, desbordes y erosión de márgenes ante el posible aumento de las lluvias. El trabajo incluye limpieza, retiro de sedimentos, rectificación de cauces y consolidación de defensas en distintas localidades.
Para eso, el Ministerio dispuso un parque de 20 maquinarias pesadas adaptadas a las necesidades de cada cuenca. Entre los equipos se destacan retroexcavadoras sobre orugas, clave para excavar en profundidad y extraer material pesado del lecho de los ríos; topadoras, usadas para mover grandes volúmenes de suelo y formar bordos de protección en las riberas; y cargadoras frontales, que agilizan el despeje de sedimentos y optimizan el escurrimiento del agua.
Las tareas de encauce y reacondicionamiento se distribuyen de manera estratégica por múltiples municipios y departamentos de la provincia.
Capital: un plan preventivo y un llamado de atención
En la ciudad de Catamarca, el secretario de Urbanismo y Arquitectura, Javier Varela, explicó que el objetivo es anticiparse a las lluvias más fuertes y asegurar que el agua corra sin obstáculos. “Estamos preparando básicamente con un plan de mantenimiento preventivo de todos los que son los desagües pluviales y las infraestructuras relacionadas”, señaló el funcionario.
Varela detalló que el sistema de evacuación capitalino conduce el agua hacia distintos cauces y ríos, como el Tala-Ongolí y el río del Valle, a través de arroyos como el Fariñango y El Piorco. Pero la prevención no termina en la limpieza de los desagües.
El funcionario puso el foco en la basura, los restos de poda, escombros y materiales de construcción que quedan en la vía pública y que pueden ser arrastrados por el agua. Esos elementos tapan cunetas y bocas de tormenta y complican el rápido escurrimiento. “La velocidad del agua produce muchos daños”, advirtió, y mencionó específicamente el caso de avenida Güemes, donde el agua baja con fuerza y arrastra sedimentos.
Según explicó, la Capital tiene una característica particular: no suele sufrir inundaciones con agua estancada durante largos períodos, sino escurrimientos rápidos que generan daños por la velocidad y por los materiales que arrastran.
El peligro de las conexiones clandestinas
Varela también pidió especial atención a las conexiones clandestinas de desagües pluviales al sistema cloacal. El ingreso de grandes volúmenes de agua de lluvia puede provocar un aumento abrupto del caudal y la presión en las cañerías, generar roturas y hasta hacer que las aguas residuales ingresen a las viviendas. “Esto produce no solamente el colapso de la infraestructura de aguas residuales, de la infraestructura cloacal, sino que también produce una rotura”, alertó.
Por eso, desde el Municipio solicitaron a los vecinos mantener limpios los desagües de sus propiedades y evitar enviar agua de techos y patios hacia la red cloacal. Además, comenzaron operativos de notificación para advertir sobre la necesidad de retirar de la vía pública restos de poda, escombros y materiales que puedan ser arrastrados durante una tormenta.
“Tenemos que tener también una acción en conjunto, entre la responsabilidad de los organismos públicos, pero también los privados tienen que ser responsables”, sostuvo Varela.