La formación de los futuros maestros de primaria en Catamarca dedica a Matemática menos espacio que el promedio del país, y la brecha también aparece entre quienes ya están frente al aula. Qué muestra el informe sobre las horas y las capacitaciones que reciben los docentes.
Los futuros docentes de primaria de Catamarca reciben una porción de Matemática menor a la del promedio del país. Así lo revela el informe De aprender a enseñar matemática: cómo se forman los docentes de escuela primaria, de Tomás Besada y Martín Nistal, publicado por Argentinos por la Educación.
La economista y analista de datos y políticas educativas de la organización, Sol Alzú, explicó en el programa Catamarca a Diario, de INFORAMA Radio, que el estudio nació de una preocupación concreta: los resultados de aprendizaje en esa materia y la necesidad de mirar cómo se prepara a quienes después la enseñan.
Cuánto espacio ocupa la Matemática en los profesorados
Según el relevamiento, las materias ligadas a Matemática representan el 8,2% de la carga horaria total de los profesorados de Educación Primaria en la provincia. El promedio nacional llega al 8,8%, es decir 0,6 puntos porcentuales más.
El mapa entre jurisdicciones muestra brechas amplias. Mendoza lidera con el 12,7% de las horas dedicadas al área, seguida por La Rioja con el 10,2%. En el otro extremo aparecen Santiago del Estero, con 5,6%, y Salta, con 6,4%.
Para Alzú, el promedio del país ya es bajo en relación con la carga horaria de la carrera. “A nivel país, en promedio, se destina solamente el 8,8% del tiempo a la enseñanza en matemática”, dijo durante la entrevista.
La especialista aclaró que las diferencias entre provincias no pasan solo por la cantidad de horas. También importa cómo se reparte ese tiempo entre el estudio de los contenidos matemáticos y la formación didáctica, la que enseña cómo transmitirlos.
Contenido frente a didáctica: dónde se pone el acento
El informe separa las materias disciplinares, que profundizan en conceptos y procedimientos de la Matemática, de las didácticas, orientadas a las herramientas para enseñar y abordar las dificultades de aprendizaje.
De acuerdo con Alzú, en la mayoría de las provincias se dedican más horas a la didáctica que al contenido disciplinar. “Se dedican menos horas a enseñar el contenido, el objeto de estudio propiamente dicho”, señaló.
Esa distribución invita a mirar no solo cuánto tiempo se le asigna a la materia, sino también qué saberes concretos se llevan los futuros docentes al terminar su formación.
La economista sumó otro factor: los planes de estudio provinciales también difieren en los métodos para abordar los contenidos y en las decisiones curriculares sobre qué debe aprender cada alumno a lo largo de la primaria.
El estudio no afirma que una proporción menor de horas implique por sí sola una peor formación. Lo que permite es identificar cuánto espacio asigna cada jurisdicción al área y abrir preguntas sobre el equilibrio entre dominar los contenidos y contar con herramientas para enseñarlos.
Qué pasa con los docentes que ya están frente al aula
El trabajo también revisa la formación continua de los maestros en actividad, a partir de los datos de las pruebas Aprender 2025.
En Catamarca, el 66,8% de los docentes de sexto grado declaró haber participado en alguna capacitación sobre enseñanza de Matemática en los tres años previos. El promedio nacional fue de 67,5%, una diferencia de 0,7 puntos porcentuales.
En términos prácticos, cerca de uno de cada tres docentes catamarqueños relevados no informó haber hecho ese tipo de capacitaciones en ese período. El dato no significa que esos maestros no tengan formación en la materia: solo indica que no declararon haber pasado por esas instancias recientes.
Alzú remarcó que hay que mirar tanto la formación inicial como las oportunidades de actualización profesional. “Últimamente, el foco estuvo puesto en la alfabetización, sobre todo en los primeros años de primaria, que sabemos que es fundamental. Pero, en este contexto de dificultades en los aprendizajes, parecería que hay que poner el foco también en Matemática”, sostuvo.
El contexto: casi la mitad de los alumnos no llega a un nivel satisfactorio
Los datos sobre formación docente aparecen en un escenario complicado para los aprendizajes. Según los resultados de Aprender 2025 citados en el informe, el 45% de los estudiantes de sexto grado del país no alcanzó un desempeño satisfactorio en Matemática.
Alzú contó que ese panorama fue el que llevó a la organización a investigar qué aspectos de la preparación de los maestros podían ayudar a entender el problema. Aun así, advirtió que los resultados educativos dependen de varios factores y no pueden atribuirse solo a la formación docente.
“Un docente puede estar muy bien formado, pero si se destinan pocas horas a la enseñanza de la matemática” o hay diferencias en los diseños curriculares, los resultados también pueden variar, planteó.
En esa línea, mencionó que los Núcleos de Aprendizajes Prioritarios definen qué contenidos deberían aprender los estudiantes en cada año, mientras que los diseños curriculares provinciales organizan los caminos para llegar a esos objetivos.
El informe se centra en la formación inicial y continua de los maestros y no mide de manera directa los aprendizajes de los alumnos catamarqueños. Por eso, los porcentajes sobre profesorados y capacitaciones no alcanzan por sí solos para establecer una relación causal con el rendimiento escolar de la provincia.

