Catamarca en alerta: la drástica caída de la natalidad que ya tiene cifras
En 1980 nacían 32 bebés cada 1.000 habitantes en Catamarca; hoy la cifra es muy distinta. La comisión que estudia el fenómeno ya tiene un dato que preocupa y apura un informe clave.
La Comisión Provincial de Seguimiento y Coordinación Demográfica de Catamarca avanzó a una segunda etapa de trabajo para analizar la caída de la natalidad, el aumento de la longevidad y los cambios en la estructura poblacional. El objetivo final es elaborar un informe que sirva como base para futuras políticas públicas.
El secretario de Gobierno y Coordinación, Leandro Quiroga Barros, explicó en El Ágora que el diagnóstico preliminar ya está terminado y que la presentación formal del informe final está prevista para mediados de diciembre.
La comisión fue creada mediante el Decreto N.º 30 y comenzó a funcionar este año con distintas subcomisiones temáticas. En septiembre cerró la primera etapa de relevamiento y ahora inició el análisis técnico de la información recopilada.
Quiroga Barros señaló que el fenómeno no es exclusivo de Catamarca, sino que forma parte de una transformación demográfica que atraviesa distintos países. “Catamarca sí se posiciona en la vanguardia de lo que es la discusión, el debate y el estudio relacionado al tema”, sostuvo el funcionario.
Menos nacimientos y una población que envejece
Uno de los principales ejes de análisis es la baja sostenida de la fecundidad y su relación con el aumento de la expectativa de vida. Según Quiroga Barros, Argentina registra actualmente una tasa de fecundidad de alrededor de 1,5 hijos por mujer, por debajo del nivel de reemplazo poblacional. En Catamarca, el indicador se encuentra “un poquito más alto” que el promedio nacional, en 1,8.
El funcionario también recordó que, de acuerdo con los datos utilizados por la comisión, la natalidad catamarqueña cayó cerca de un 40% desde finales de los años 70. Datos oficiales que el Gobierno usó para conformar la comisión ya habían señalado una caída del 42,55% en los nacimientos entre 2001 y 2022, con diferencias importantes entre departamentos.
Un informe del CPI indica que en 20 años más la población va a ser prácticamente igual si la situación no cambia. La edad promedio pasó de 34 a 43 años y la longevidad de 77 a 80. En 1980 nacían 32 bebés cada 1.000 habitantes; hoy la cifra llega a 10.
El desafío: pensar qué provincia habrá en 20, 30 o 40 años
Para Quiroga, el cambio demográfico obliga a revisar políticas y estructuras que fueron diseñadas para otra composición poblacional. “Creo que el desafío en sí es comenzar a pensarnos y repensarnos qué proyecto de provincia y qué desafío nos depara la cuestión demográfica futuro”, afirmó.
En ese análisis aparecen cuestiones vinculadas con educación, salud, empleo, vivienda, infraestructura, sistema previsional, jubilaciones y cuidado de los adultos mayores. El funcionario consideró que el fenómeno debe abordarse desde diferentes perspectivas porque las causas son múltiples y no afectan de la misma manera a todo el territorio. “Es entender esa multicausalidad para poder profundizar en las distintas aristas que tiene la demografía en sí”, sostuvo.
La vivienda y los proyectos de vida, entre las causas analizadas
Uno de los ejes que surgieron del trabajo de la comisión está relacionado con la situación habitacional y socioeconómica de los jóvenes. Quiroga Barros vinculó estas dificultades con los cambios en los proyectos de vida y en los modelos familiares.
A modo de ejemplo, comparó las posibilidades de acceso a la vivienda de generaciones anteriores con la situación actual y señaló que hoy muchos jóvenes permanecen más tiempo en el hogar familiar. “Mi abuelo con siete hijos pudo hacer su casa, pudo construir, y hoy tenemos un promedio de hijos de entre 30 y 35 años que siguen viviendo con sus padres”, relató.
Para el funcionario, este escenario forma parte de la “multicausalidad” que la comisión busca estudiar antes de formular conclusiones.
Qué encontró la subcomisión en salud y educación
La comisión trabaja a través de diferentes subcomisiones que abordan las transformaciones demográficas desde áreas específicas. Entre ellas se encuentran salud, educación, hábitat, juventud, infraestructura y adultos mayores.
En materia sanitaria, Quiroga Barros destacó la reducción del embarazo adolescente y señaló que, según los datos preliminares analizados por la comisión, desde comienzos de los 2000 la disminución superó el 95%. “Cuando uno ve los números de inicios del 2000 a ahora, es impactante”, afirmó, y atribuyó parte de ese resultado a políticas públicas y campañas de prevención.
En cuanto al hábitat, mencionó las dificultades que enfrentan los jóvenes para acceder a una vivienda propia y vinculó esta situación con la posibilidad de independizarse y desarrollar un proyecto familiar.
El informe final estará listo en diciembre
La Comisión Provincial de Seguimiento y Coordinación Demográfica ya concluyó la etapa preliminar y ahora avanzará con especialistas en demografía para profundizar el análisis. El funcionario explicó que el decreto estableció un plazo de 180 días hábiles para completar el informe y que la presentación formal está prevista para mediados de diciembre.
“Ahora se va a abordar con diversos especialistas ya en profundidad, con demógrafos, doctores en demografía, prestigiosos doctores y doctoras”, detalló.
Además, se incorporará un nuevo trabajo territorial en municipios que son cabeceras departamentales y se reforzará la participación de jóvenes de distintos departamentos a través de la Residencia Universitaria. La comisión cerró en septiembre su primera etapa de relevamiento, que incluyó participación ciudadana, encuentros institucionales y recopilación de informes y registros. Ahora el objetivo es convertir esa información en un análisis técnico que permita identificar tendencias y escenarios futuros.
La mirada de los jóvenes y los adultos mayores
Para Quiroga Barros, la participación de distintos sectores será clave para que el diagnóstico no se limite a las estadísticas. “Es necesario tener esa unidad federal”, sostuvo al referirse al trabajo con jóvenes de los diferentes departamentos.
La intención es incorporar también la perspectiva de los adultos mayores, especialmente frente a los cambios que plantea una población con mayor expectativa de vida. “Vamos a ir rediscutiendo muchas cuestiones que nosotros ya las damos por saldadas, pero sí como políticas públicas y herramientas que nos sirvan para pensarnos a futuro”, explicó.
La comisión buscará así definir un diagnóstico que permita anticipar los efectos de la transición demográfica sobre la educación, el sistema previsional, el mercado laboral, la salud, la vivienda y los sistemas de cuidado.