El intendente firmó el decreto y el 2 de noviembre la ciudad se frena: no habrá actividad en la Municipalidad ni en las escuelas municipales. Pero el texto tiene un punto que pocos miran y que define quiénes igual tendrán que trabajar.
El municipio de San Fernando del Valle de Catamarca ya formalizó lo que muchos esperaban con la llegada de noviembre: el lunes 2 de noviembre de 2026 será asueto administrativo en toda la Administración Pública Municipal. La medida quedó establecida a través de un decreto firmado por el intendente de la Capital, que lleva como argumento central la conmemoración del Día de los Fieles Difuntos.
La decisión no alcanza solo a las oficinas municipales. Según los considerandos del instrumento, el asueto también comprende al Sistema Educativo Municipal, por lo que las escuelas dependientes del municipio suspenderán sus actividades ese día.
Por qué se declara asueto
El decreto fundamenta la medida en el carácter especial que tiene la fecha para la comunidad catamarqueña. En el texto se destaca que el 2 de noviembre es una jornada tradicionalmente destinada a honrar y recordar a los seres queridos fallecidos.
En esa línea, el Ejecutivo municipal consideró oportuno facilitar la participación de los agentes municipales en las distintas expresiones y prácticas conmemorativas propias de la fecha, para que puedan acudir a los cementerios y participar de las ceremonias sin condicionamientos laborales.
Los servicios esenciales siguen funcionando
El decreto contempla un punto clave: la continuidad de aquellos servicios municipales que, por su naturaleza esencial, no admiten interrupción. Es decir, las áreas que prestan atención impostergable mantendrán su operatoria habitual pese al asueto general.
La norma se apoya en las facultades del Departamento Ejecutivo Municipal para dictar este tipo de instrumentos, y establece de manera expresa el asueto administrativo para el personal de la Administración Pública Municipal el día 2 de noviembre de 2026.
Con esta decisión, la Capital catamarqueña se suma a la dinámica habitual de la fecha, en la que el feriado por el Día de los Fieles Difuntos moviliza a miles de vecinos hacia los cementerios y cambia el ritmo de la ciudad.