Catamarca alerta por la reforma de la Ley de Salud Mental: el cambio que podría dejar sin atención a miles
María Florencia Acosta, secretaria de Salud Mental de Catamarca, advirtió que la reforma nacional podría dejar a la provincia sin herramientas clave. El cambio que más preocupa: la firma que exigirían para autorizar internaciones.
La reforma de la Ley Nacional de Salud Mental encendió las alarmas en Catamarca. María Florencia Acosta, secretaria de Salud Mental y Consumos Problemáticos de la provincia, advirtió que varios de los cambios propuestos podrían afectar derechos y complicar el acceso a la atención, sobre todo en zonas donde faltan especialistas.
La firma que preocupa
Uno de los puntos más cuestionados es la exigencia de que un médico psiquiatra firme para autorizar internaciones involuntarias. Según Acosta, esa medida puede convertirse en una barrera para las provincias que no tienen suficientes profesionales para cubrir todas las guardias.
Hoy, la Ley Nacional 26.657 permite que esas internaciones sean indicadas por un psiquiatra o un psicólogo junto a otro profesional de la salud. La funcionaria defendió ese criterio interdisciplinario: permite evaluar cada caso desde distintas miradas y garantizar un abordaje integral.
Acosta recordó que las internaciones involuntarias se usan cuando un equipo de salud detecta un riesgo cierto e inminente para la persona o para terceros, y que están sujetas a controles del órgano de revisión y de la Justicia. Por eso consideró que restringir la intervención a una sola especialidad médica podría demorar la atención de quienes necesitan una internación.
Consumos problemáticos: más que sustancias
Otro de los cambios que generan rechazo es la modificación del concepto de consumos problemáticos. Acosta advirtió que limitarlo a las sustancias dejaría en segundo plano situaciones como la ludopatía y los consumos problemáticos digitales, que también necesitan respuestas del sistema de salud.
El fantasma de los manicomios
La funcionaria también manifestó su preocupación por la posibilidad de habilitar instituciones especializadas en salud mental. Según explicó, esa disposición podría permitir la creación de establecimientos monovalentes, parecidos a los antiguos manicomios, un modelo que la provincia busca reemplazar con la integración de la atención en hospitales generales y dispositivos comunitarios.
Para Acosta, la reforma podría significar un retroceso si no incorpora las observaciones que hicieron las provincias. Reclamó que la normativa contemple las distintas realidades locales y las dificultades que enfrentan los sistemas sanitarios fuera de los grandes centros urbanos.
Catamarca avanza con su propia ley
Mientras el debate sigue a nivel nacional, la provincia trabaja en una ley provincial de salud mental. Según informó la funcionaria, el proyecto se encuentra en tratamiento en el Senado y recibió aportes de las autoridades provinciales de Salud para adecuarlo a las necesidades del territorio.
Durante la entrevista, Acosta también recordó que la Secretaría de Salud Mental dispone de la línea 135 para brindar orientación, asesoramiento y articulación con los dispositivos de atención. El recurso está disponible para personas y familias que atraviesan situaciones vinculadas con la salud mental y necesitan saber qué asistencia pueden recibir.