Caso Clorinda: el expediente revela qué pasó realmente con el nene
El caso del nene de Clorinda parecía un escándalo de maltrato institucional. El expediente judicial muestra otra cosa: quién pidió que viviera con su abuela y por qué la madre quedó fuera de la revinculación.
El caso del menor de Clorinda que derivó en una fuerte polémica mediática sumó un capítulo decisivo: la reconstrucción del expediente judicial contradice las versiones que circularon en redes y medios, y muestra un proceso de protección iniciado por orden escrita de la Justicia. La ministra de la Comunidad, Gloria Giménez, se presentó ante la Justicia para que se investiguen las denuncias.
La controversia estalló a partir de las declaraciones públicas de la abogada Gabriela Neme, quien puso bajo sospecha la actuación del Estado provincial y de la Justicia. Sin embargo, los documentos del expediente ofrecen otro relato: el ingreso del nene a la Residencia Socioeducativa no fue arbitrario, sino que se efectivizó por una orden judicial escrita, luego de que las autoridades de la escuela Santa Catalina Labouré de Clorinda detectaran alteraciones de conducta y lesiones corporales.
Qué dicen los documentos del expediente
Según consta en el proceso, el Juzgado notificó en varias oportunidades a la madre para que realizara un tratamiento psicológico y psiquiátrico que permitiera evaluar una revinculación. Giménez fue precisa: “En varias oportunidades se insistió en la revinculación con su progenitora, pero ella debía acreditar estudios psicológicos y psiquiátricos en el Hospital de Clorinda, los cuales no fueron sostenidos en el tiempo”.
El equipo interdisciplinario del Cuerpo Médico Forense concluyó que la madre no se encontraba en condiciones de salud adecuadas para hacerse cargo de su hijo en ese momento. La funcionaria también remarcó el objetivo de fondo: “Desde el Estado provincial nuestra tarea es proteger los derechos de todas las personas en situación de vulnerabilidad. Queremos que se investigue no solo por este niño, sino por todos los niños, adolescentes y adultos mayores que reciben atención por parte del Gobierno”.
Dónde está hoy el menor
En cumplimiento de los principios de protección integral, el niño fue escuchado personalmente por la psicóloga y la Asesora de Menores de Clorinda. En esa audiencia manifestó su deseo de vivir con su abuela materna. Atendiendo a su pedido, hoy reside en la provincia de Corrientes bajo el cuidado de su guardadora, ya fue incorporado al sistema educativo formal, practica deportes y recibe atención médica integral.
Respecto de las acusaciones de un supuesto “dopaje” o “adormecimiento” del menor, la documentación acredita que recibía un tratamiento multidisciplinario y de seguimiento continuo a cargo de profesionales del Ministerio de Desarrollo Humano, con la intervención de un psiquiatra pediátrico. Giménez desestimó con firmeza las versiones sobre maltratos o castigos: “Realizamos evaluaciones permanentes a los cuidadores y capacitaciones vinculadas al trato de los niños alojados. De esas instancias nunca surgieron elementos que acreditaran violencia institucional”.
También quedaron sin sustento los rumores sobre la asistencia de menores a eventos externos con funcionarios: los registros oficiales confirman que no existe ninguna constancia de que algún niño o adolescente haya sido retirado de las residencias para ese tipo de situaciones.
Presentación ante la Justicia
Ante la gravedad de las afirmaciones públicas, Giménez impulsó una notitia criminis para que se investiguen formalmente los hechos denunciados mediáticamente y puso todas las actuaciones del organismo a disposición de los jueces. Actualmente, el seguimiento del menor y de su guardadora está a cargo del organismo de protección de derechos de Corrientes, en articulación permanente con el Juzgado de Menores de Clorinda.
“La sociedad tiene derecho a conocer qué ocurrió, pero ese derecho no puede traducirse en una exposición permanente de un menor ni en convertir acusaciones en hechos definitivos cuando todavía están sujetas a investigación. La verdad deberá surgir de las pruebas, pericias y actuaciones judiciales. Detrás de cada declaración hay un niño cuya intimidad y bienestar deben estar por encima de cualquier interés personal o disputa partidaria”, concluyó la funcionaria.