Capioví cumple 106 años: el pueblo misionero que se convirtió en la Navidad de la Argentina

Capioví cumple 106 años y hay un detalle que la convirtió en un imán turístico: durante todo el año, cientos de vecinos trabajan en algo que muy pocos pueblos del país pueden mostrar. ¿De qué se trata?

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Capioví cumple 106 años: el pueblo misionero que se convirtió en la Navidad de la Argentina
Capioví cumple 106 años: el pueblo misionero que se convirtió en la Navidad de la Argentina

Este lunes 12 de octubre, Capioví celebra 106 años desde su creación. La localidad misionera, fundada formalmente en 1920, llega a este aniversario con una historia que mezcla colonización, industria y una particular fama que trascendió las fronteras: la de ser el "pueblo de Papá Noel en Argentina".

De las tierras de Culmey a los primeros colonos

El origen de Capioví se remonta a 1919, cuando la compañía de Carlos Culmey adquirió terrenos en la zona. Un año más tarde, Enrique Graef llegó desde Brasil junto a su familia y se convirtió en el primer colono del lugar, un hecho que la historia local considera el acto fundacional de la ciudad.

Culmey fue más allá: aprovechando la caída de agua del salto Capioví, mandó a instalar un aserradero aguas abajo y generó energía con un molino que todavía se conserva. Así empezaron a llegar colonos alemanes y suizos que le dieron a Capioví un sello distintivo en la región.

El primer colono agricultor fue Juan Roten, acompañado por su esposa Petronila Lehnen y sus hijos. Luego siguieron los arribos de alemanes-brasileños que escapaban de las tierras empobrecidas de Río Grande do Sul. Ingresaban por Uruguayana-Paso de los Libres, viajaban en tren hasta Posadas y desde allí abordaban un vapor por el río Paraná hasta el puerto San Alberto.

Yerba mate, ganadería y el desembarco industrial

La pequeña ciudad vivía principalmente del cultivo y la explotación de la yerba mate, además de la agricultura y la ganadería de subsistencia. El panorama cambió en la década de 1970, cuando el desembarco de la planta celulósica Papel Misionero en la cercana localidad de Puerto Leoni le imprimió un nuevo auge al poblado.

El salto que late dentro del ejido urbano

Una de las particularidades de Capioví es que dentro de su propio ejido urbano tiene una cascada sobre el arroyo Capioví, que en su caída forma una pileta natural de hasta cuatro metros de profundidad.

El Salto Capioví está dentro del Parque Municipal Natural Salto Capioví Don Alberto Nobs, donde el entorno natural se conserva intacto y transmite la sensación de estar en medio de la selva. Es un atractivo obligado para quienes recorren la ruta Nacional 12.

El parque ofrece un salto majestuoso y una amplia pileta natural a solo 100 metros de la ruta. Cuenta con restaurante, bar, camping y anfiteatro, y la frondosa arboleda que lo rodea lo convierte en un lugar propicio para el relax y la tranquilidad.

El pueblo que se transformó en la Navidad de la Argentina

Desde la Navidad de 2008, Capioví festeja esa fecha religiosa de una manera muy particular: durante todo el año se trabaja para decorar la ciudad con motivos navideños construidos con materiales reutilizables. Pese al calor reinante en la región en esa época, la ciudad se convirtió en un destino turístico navideño.

La belleza de la ornamentación le valió el nombre de "Navidad en Capioví" y también el de "pueblo de Papá Noel en Argentina". La iniciativa nació de un grupo de catequesis dirigido por Ürsula Kleiner y Marta Werle, que con los años organizó una producción cada vez más elaborada, con esculturas y árboles navideños de grandes dimensiones. Gran parte de la población se sumó voluntariamente guardando y recolectando los materiales que se reutilizan, principalmente botellas plásticas. También se incorporaron municipios aledaños como Puerto Rico y Ruiz de Montoya, entre otros.

La celebración se realiza de forma ininterrumpida desde hace varios años con el esfuerzo de muchas personas que donan su tiempo y sus conocimientos, y refleja el sentido de pertenencia, el compromiso y el respeto mutuo. Arranca el primer domingo de Adviento, cuatro domingos antes de Navidad, y culmina a fines de enero.

El proyecto nació de un grupo de Catequesis Familiar de la Parroquia San Luis Gonzaga con el objetivo de decorar la iglesia y sus alrededores. Tomaron como ejemplo fotografías de actividades similares realizadas en Brasil, donde a partir de botellas descartables se elaboran objetos navideños. Fue una manera de mostrarles a los niños otra forma de contribuir al desarrollo de su comunidad a través del trabajo comunitario, además de generar conciencia sobre el cuidado del medio ambiente.

En una primera instancia, la ornamentación se ubicó en la Parroquia San Luis Gonzaga y sus inmediaciones. Gracias a la mano de obra voluntaria de alrededor de 50 personas, entre padres y niños, y financiada en su totalidad por los vecinos, el sueño se concretó reutilizando aproximadamente 3.000 botellas plásticas.

Para 2012, el grupo "Decoración Navideña en Capioví" comenzó a trabajar en un lugar dedicado exclusivamente a la confección de los adornos, cedido en préstamo por el Instituto Nuestra Señora de Itatí, con refacciones aportadas por la Municipalidad de Capioví. Incentivados por los logros obtenidos, implementaron el auspicio de arbolitos de Navidad por parte de comercios y familias.

Dada la gran aceptación y repercusión del evento, no solo a nivel provincial sino también nacional y en países vecinos, en 2016 se decidió decorar el pueblo con motivos de Pascuas, algo que también fue muy bien recibido por grandes y chicos.

La dimensión que fue cobrando el evento año a año llevó a los organizadores a desarrollar distintas técnicas para la reutilización del material plástico, con cursos y talleres para que los voluntarios aprendieran a realizar creaciones ingeniosas y de alto impacto estético, además de un enorme trabajo de reciclado y cuidado del medio ambiente.

El trabajo de cortado, pintado, armado y fijado de las figuras involucra a artesanos, herreros, carpinteros y electricistas, todos inmersos en un proceso voluntario y gratuito para hacer posible los festejos. Todos los 1 de diciembre se encienden las luces del gran árbol de Navidad de la plaza Los Pioneros y comienzan a llegar vecinos de pueblos aledaños y turistas. El evento se convirtió en una importante opción turística, en torno a la cual se generó infraestructura para su atención.

Fuentes: wikipedia.org; capiovi.misiones.gov.ar y Redacción Central.

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