Campana: 250 puestos de Bunge cuelgan de un insumo que no consiguen
Se enteraron del cierre en plena parada de mantenimiento, sin aviso previo. Ahora los trabajadores de Bunge en Campana se plantaron frente al Ministerio de Trabajo y esperan que la empresa explique por qué bajó la persiana de una planta que alimentaba a 250 familias.
Los trabajadores de la planta de Bunge en Campana se plantaron frente a la Delegación del Ministerio de Trabajo bonaerense, en Sívori 730, mientras adentro se desarrollaba una nueva reunión entre la empresa y los delegados gremiales. La fábrica cerró y unos 250 puestos de trabajo quedaron en la cuerda floja.
La movilización no es casual: el personal se enteró del cese de actividades en plena parada programada de mantenimiento. Nadie les había anticipado nada. Desde entonces reclaman explicaciones y cuestionan la forma en que la compañía comunicó la decisión.
Qué producía la planta y por qué la cerraron
En Campana se elaboraba tiosulfato de amonio, que se vende bajo la marca SolMix, un fertilizante líquido que usa el sector agropecuario. La planta también fabricaba amoníaco, tanto para abastecer esa misma producción como para colocar los excedentes en el mercado.
Según la reconstrucción que publicó Bichos de Campo, Bunge argumentó el cierre con tres factores: la falta de competitividad frente a los productos importados —sobre todo los chinos—, los costos fijos de funcionamiento y las dificultades para conseguir azufre, una materia prima indispensable para el proceso industrial.
Cuántos trabajadores están alcanzados
El conflicto involucra a unos 135 trabajadores directos, a los que se suma personal de servicios tercerizados. Con esa cuenta, desde el sindicato estimaron que el impacto podría llegar a unas 250 personas.
La organización gremial ya presentó una denuncia ante el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires y pide la reapertura de la planta. La expectativa de la jornada estaba puesta en qué explicación daría la empresa y si existe alguna posibilidad real de destrabar el conflicto.
Por ahora, los trabajadores esperan que las conversaciones con la compañía sirvan para conocer con más precisión los motivos de la decisión y qué alternativas hay para conservar los puestos laborales.