Caminaron por las calles con la Biblia en mano y entregaron algo inesperado a los vecinos
En un contexto que la propia Iglesia describe como atravesado por la tristeza y la necesidad, cientos de chicos salieron a la calle con algo bajo el brazo. Lo que repartieron a los vecinos sorprendió a más de uno.
La parroquia Cristo Rey vivió ayer una jornada distinta. Familias, niños y catequistas de distintas comunidades salieron a caminar por las calles en una nueva edición de la Expo Biblia, una propuesta que este año tuvo un gesto particular: los participantes repartieron pasajes de las Sagradas Escrituras entre los vecinos.
La actividad, que se extendió durante toda la jornada, buscó llevar un mensaje de fe, esperanza y cercanía a quienes se cruzaban en el recorrido. Según contó el padre Gastón Cuello a Nuevo Diario, la intención fue sacar la catequesis del aula y convertirla en una experiencia comunitaria.
"Lo principal que hacemos en estas experiencias de Expo Biblia es que las catequesis familiares de todas las comunidades y capillas puedan participar. Por eso se ve tanta familia, tantos niños y tanto colorido", expresó el sacerdote.
Un momento especial para la Iglesia
La movida se dio en un contexto significativo: septiembre acaba de terminar y con él el Mes de la Biblia, mientras que octubre marca el inicio del Mes Misionero. Por eso, cada comunidad se identificó con un color que representaba a los distintos continentes, una forma de sumarse al espíritu misionero de la jornada.
Cuello explicó que el objetivo era trasladar lo aprendido en los encuentros de catequesis a una vivencia concreta. "Los niños lo expresan de una manera tan natural. Con un abrazo, un beso, una sonrisa o entregándote este papelito con la Palabra de Dios, transmiten algo muy importante", señaló.
El sacerdote también puso el foco en el valor de esos gestos en un tiempo complicado. "Que sea alegría en tiempos de tanta tristeza y necesidad. En lo simple también se manifiesta Dios", remarcó, al referirse a un contexto atravesado por dificultades económicas, enfermedades y ansiedades.
Una comunidad que camina junta
Para Cuello, las peregrinaciones y procesiones son herramientas clave para convocar a los fieles y renovar la esperanza. Caminar juntos, dijo, recuerda que nadie transita solo las dificultades de la vida.
"Las peregrinaciones son muy propias de la Iglesia y tenemos que seguir motivándolas en todas las actividades que realizamos", afirmó, y destacó el acompañamiento mutuo durante el recorrido.
El cierre de la jornada tuvo dos momentos altos. Primero, una misa en el anfiteatro exterior de la Casa del Bicentenario. Después, los niños se subieron al escenario para protagonizar obras teatrales inspiradas en distintas citas bíblicas, usando el arte y la actuación como forma de transmitir su mensaje.
