¿Camila o un hombre? El negocio oculto detrás del alquiler de cuentas de delivery

Miles de repartidores bloqueados recurren al alquiler de cuentas para poder trabajar. ¿Cómo funciona este mercado negro que crece con la crisis?

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¿Camila o un hombre? El negocio oculto detrás del alquiler de cuentas de delivery
¿Camila o un hombre? El negocio oculto detrás del alquiler de cuentas de delivery

La crisis económica no da tregua y el delivery se convirtió en un refugio para miles. Pero detrás de cada pedido que llega a tu puerta, se esconde un mercado negro de cuentas alquiladas que expone la precarización más absoluta de los repartidores.

Según denuncian gremios del sector, miles de trabajadores en Argentina sufren bloqueos repentinos de sus perfiles en apps como Rappi o PedidosYa. Fallos técnicos, sanciones automáticas o represalias por protestas los dejan sin ingresos de un día para el otro. La solución desesperada: alquilar una cuenta ajena.

¿Cómo opera el mercado paralelo de cuentas?

Todo arranca con una inhabilitación inesperada. Cuando la plataforma desactiva a un repartidor, la urgencia económica lo empuja a buscar alternativas informales. Así surge un circuito donde terceros ofrecen sus perfiles registrados a cambio de un pago semanal.

Gonzalo Ottaviano, secretario gremial de la Asociación Sindical de Motociclistas Mensajeros y Servicios (ASiMM), explicó: “Hay publicaciones en redes sociales donde se ofrecen cuentas en alquiler junto con el vehículo. Por ejemplo: 'Alquilo cuenta, ranking 2, con moto 110 cc, por determinada suma por semana'“. Una modalidad que crece en las principales ciudades del país.

También existe el préstamo entre conocidos: el repartidor bloqueado pide la cuenta a un amigo o familiar para mantener el flujo diario de dinero, arriesgándose a trabajar bajo una identidad que no es la suya.

¿Por qué bloquean a los repartidores?

Las suspensiones llegan mediante mensajes automáticos que citan un “incumplimiento del acuerdo comercial”. Pero la calle muestra otra realidad. Los sistemas de reconocimiento facial fallan al cambiar de celular, generando bloqueos que demoran semanas en resolverse. También existen los “pedidos fantasma”: entregas que desaparecen de la app y, si el viaje no se completa, la sanción cae sobre el trabajador.

Además, las agrupaciones denuncian que los bloqueos se usan como represalia contra quienes participan en paros o movilizaciones en reclamo de tarifas dignas.

Precarización y caída de ingresos

Maximiliano Arranz, secretario adjunto de ASiMM, comparó la situación con la megacrisis de 2001: “La alta tasa de desempleo y la retracción del consumo empujan a miles de personas hacia este tipo de trabajo a destajo”, generando una sobreoferta que derrumba los ingresos.

Sin salario mínimo garantizado ni soporte humano ante las sanciones automáticas, los repartidores quedan en una vulnerabilidad total. El alquiler de perfiles se convierte entonces en el único refugio, alimentando un mercado paralelo que muestra el lado más crudo de la economía de plataformas.

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