Cámaras y megáfonos: así atrapan a los vecinos que tiran basura en Corrientes
El COM de Corrientes usa cámaras y megáfonos para frenar la creación de basurales, pero hay una escena que incomoda al equipo y que se repite más de lo esperado.
El Centro de Operaciones y Monitoreo (COM) de la Municipalidad de Corrientes sumó este año una misión especial a su rutina de vigilancia: detectar a los vecinos que arrojan residuos fuera de los lugares habilitados. Las cámaras que ya controlaban el tránsito ahora también apuntan a los basurales y minibasurales de la ciudad.
Gabriela Pintos, directora general del COM, explicó a El Libertador que el pedido surgió del propio intendente. “Ahora estamos con un objetivo claro que nos pidió el Intendente, que es la prevención de la creación de basurales y minibasurales”, contó.
Megáfonos que hablan
El sistema se concentra en tres puntos críticos: el hipódromo, la calle diferenciada entre Justino y avenida Pomar, y los basurales de Teniente Ibáñez y Bonastre, más el punto de La Madrid y Sarmiento. En esos lugares, el COM instaló megáfonos que se activan cuando una cámara detecta a alguien arrojando residuos fuera de horario o en un lugar no habilitado.
“Le indica que está siendo monitoreado por las cámaras, que no es lugar para tirar basura”, detalló Pintos sobre el mensaje que recibe el infractor. Y la respuesta de la comunidad sorprendió: “La verdad que los vecinos contribuyen muy bien”.
Las cámaras en los basurales funcionan desde enero de este año y ya mostraron resultados, aunque quedan barrios complicados. “Hay barrios que están muy comprometidos con el tema del basural”, admitió la directora, por lo que el plan es sumar equipos en Concepción, Pirayuí y Ponce durante el año.
Detectores de patentes
El sistema incluye además detectores de patentes que registran los vehículos desde que se detienen a tirar basura hasta que retoman la marcha. “Tienen que detectar bien el hecho en el momento que tiran la basura y automáticamente el detector de patentes le toma la patente del vehículo”, señaló Pintos. Esa información se remite al área de Ambiente, que sigue con los procedimientos administrativos.
Más de 1.200 cámaras para el tránsito
El COM también trabaja en seguridad vial con más de 1.200 cámaras distribuidas en toda la ciudad, desde el centro hasta barrios como La Rosada, Libertad, La Cruz y Ponce, además de plazas, paradas de colectivos y salidas de escuelas. Los visualizadores se comunican por radio con Tránsito y la Guardia Urbana: si detectan un auto en doble fila o un colectivo mal estacionado, avisan y los inspectores van al lugar.
Pintos remarcó que la concientización avanzó: “El vecino está más precavido, porque ellos ven una cámara y piensan que es una multa”. Y agregó que las estadísticas de siniestros bajaron, sobre todo en el uso del casco y en los cruces con semáforo en rojo.
Las imágenes también sirven como respaldo judicial y policial: ante un siniestro o robo, los visualizadores extraen las grabaciones y las ponen a disposición de las comisarías o de la Unidad Fiscal de Investigaciones (UFI).
Videomultas en camino
El Municipio avanza en una ordenanza de videomultas que permitirá labrar actas de infracciones de tránsito directamente desde las cámaras, sin que un inspector deba trasladarse. Para eso, ya se capacita a los visualizadores del COM. “No será necesario que el inspector vaya al lugar físico de la infracción”, explicó la directora, y señaló que la medida apunta a descomprimir las horas pico, como la salida de las escuelas. La ordenanza, aclaró, todavía no fue promulgada.
El abandono de mascotas, lo que más incomoda
Entre todo lo que registran las cámaras, hay una escena que se repite y que más molesta al equipo: el abandono de animales. “Lo que vemos, por ejemplo, que tiran muchos animalitos, los abandonan”, relató Pintos. Apenas detectan un caso, avisan a los grupos de rescate animal para que intervengan. Junto con las mascotas, también es frecuente ver colchones, muebles y camas tirados en la vía pública, otra postal habitual en los basurales monitoreados.