Caloventores que consumen como casas enteras: el alarmante hallazgo en barrios populares de Río Negro
¿Sabías que un solo artefacto puede consumir como una casa entera? El PASE revela datos alarmantes sobre el consumo eléctrico en barrios populares de Río Negro y las consecuencias para las familias.
Un relevamiento conjunto entre EdERSA y la Secretaría de Energía de Río Negro destapó una realidad preocupante en barrios populares: artefactos eléctricos ineficientes que disparan el consumo a niveles comparables con diez viviendas residenciales. La falta de red de gas natural obliga a miles de familias a depender de la electricidad para calefaccionarse, y el resultado son facturas imposibles de afrontar.
El Plan de Acceso Seguro a la Electricidad (PASE), lanzado en 2025, es el motor de esta investigación territorial. Impulsado por el gobierno provincial, la distribuidora y los municipios, el programa ya regularizó 14 sectores en Cipolletti, Balsa Las Perlas, Villa Regina y Viedma, y avanza en otros barrios. Pero lo más revelador es lo que ocurre dentro de los hogares.
¿Qué encontraron en las viviendas?
Durante las últimas semanas, técnicos del PASE relevaron cientos de casas en los barrios cipoleños Obrero A y B, 10 de Enero, y en La Esperanza de Viedma. El resultado: caloventores que consumen entre 15 y 20 kilowatt por hora, termotanques eléctricos de 18 kw, duchas eléctricas y otros artefactos que, además de ineficientes, resultan peligrosos.
“Hemos encontrado y medido artefactos que consumen lo mismo que casas enteras”, advirtió Santiago Yanotti, secretario de Energía Eléctrica de la provincia. “Hay familias que gastan 2.000, 3.000 y hasta 4.000 kwh por bimestre, un consumo similar al de 10 viviendas residenciales de Río Negro”, remarcó.
La clave: educación y concientización
Sebastián Busader, jefe del departamento de Normalización de Barrios de EdERSA, explicó que el PASE no solo lleva energía segura sino que trabaja con las familias durante al menos un año. “Les enseñamos cómo funcionan los medidores, les medimos los electrodomésticos, les indicamos cuánto consume cada uno”, detalló. Y agregó: “Hemos encontrado en casas hasta 4 caloventores encendidos, consumiendo por hora lo que consume una vivienda promedio a lo largo de una semana”.
La solución no es solo técnica sino también cultural. Yanotti fue contundente: “Acá la única que no tiene la culpa es la gente”. El funcionario señaló que comprar un caloventor en oferta puede parecer más económico, pero a corto y mediano plazo se paga en la factura. Por eso, el programa apunta a construir nuevos hábitos y a impulsar medidas como estufas sociales o nuevos esquemas tarifarios.
¿Cuántas familias están en situación crítica?
Según los datos del PASE, el 80% de los hogares relevados consume dentro de parámetros normales. Sin embargo, el 20% restante concentra los consumos extremos. “Nos tenemos que abocar a esas familias para que puedan pagar una factura asequible”, cerró Yanotti.
El programa demuestra que, con información y acompañamiento, es posible transformar la realidad energética de los sectores más vulnerables. Pero todavía queda un largo camino por recorrer.