Caleta Olivia y el agua: la obra clave que avanza, pero con una incógnita que nadie responde
Caleta Olivia suma una nueva obra para producir más agua potable, pero hay tres datos que SPSE todavía no comunicó y que definen cuánto cambia la vida de los vecinos. El detalle que falta, adentro.
El Gobierno de Santa Cruz confirmó que siguen los trabajos de ampliación y optimización de la Planta de Ósmosis Inversa de Caleta Olivia, una de las patas del sistema que abastece de agua potable a la ciudad. La obra busca producir más agua, pero hay un dato que todavía no aparece: cuánto costará, cuándo terminará y cuántos metros cúbicos extra saldrán de esa planta.
Según informó oficialmente Servicios Públicos Sociedad del Estado (SPSE), las intervenciones apuntan a incrementar la capacidad de producción y a mejorar la respuesta del sistema frente a la demanda de los vecinos. El anuncio se difundió el 24 de septiembre, pero sin precisiones sobre el alcance de la ampliación ni sobre el impacto real en la distribución domiciliaria.
Qué dicen los responsables de la planta
El gerente de SPSE en Caleta Olivia, Ariel Aybar, señaló que los trabajos forman parte de las intervenciones destinadas a mejorar la infraestructura disponible y a fortalecer el abastecimiento. En la misma línea, el subgerente de la Planta de Ósmosis Inversa, Franco Mahamonde, indicó que las mejoras están centradas en el proceso de tratamiento y producción, con el objetivo de optimizar el rendimiento de las instalaciones y aumentar la generación de agua potable.
La planta trabaja con agua de mar y, mediante ósmosis inversa, elimina las sales para obtener agua apta para consumo. Es uno de los componentes del sistema de abastecimiento local, junto con las perforaciones y el caudal que llega desde el Lago Musters.
Una planta que ya sumó varias mejoras
La obra actual se suma a una serie de intervenciones recientes. En mayo de 2026, SPSE informó que la planta funcionaba las 24 horas y enviaba habitualmente unos 250 metros cúbicos de agua por hora. En ese momento también comunicó que, tras tareas sobre una cañería de 315 milímetros, se hicieron pruebas que permitieron elevar temporalmente el bombeo hasta 500 metros cúbicos por hora durante seis horas.
Dos meses después, a fines de julio, Servicios Públicos abrió las ofertas de una licitación para adquirir un variador de frecuencia destinado al motor de la planta, un equipo clave para optimizar su funcionamiento.
El antecedente inmediato se remonta a noviembre de 2025, cuando se instaló una nueva bomba de captación de agua de mar con una inversión informada superior a los 80 millones de pesos. En ese entonces, SPSE señaló que la incorporación permitiría mejorar el ingreso de agua salada al sistema y sostener una mayor producción.
El desafío de fondo: abastecer a Caleta Olivia
El suministro de agua es un problema de larga data en la ciudad. Caleta Olivia no depende de una única fuente: combina la producción de la planta de ósmosis, perforaciones en sectores como Cañadón Quintar y Meseta Espinosa, y el caudal que llega por el acueducto del Lago Musters.
Por eso, la pregunta central es cuánto podrá incrementarse efectivamente la producción propia una vez terminados los trabajos y qué impacto tendrá ese aumento en la distribución domiciliaria. Hasta ahora, SPSE no comunicó la fecha prevista de finalización ni la nueva capacidad de producción que alcanzará la planta. Esos datos serán los que permitan dimensionar el impacto concreto de la obra sobre el abastecimiento de Caleta Olivia.