Cada vez que el agua vuelve a los canales del Alto Valle queda al descubierto un negocio que pocos ven

El agua volvió a correr por los canales del Alto Valle y con ella quedó expuesta una disputa que toca el bolsillo de todos: quién gana cuando una chacra deja de ser chacra y pasa a valer como terreno urbano. Hay cifras que explican el fenómeno, pero el detalle que nadie discute es el que menos se menciona.

· 3 min de lectura
Cada vez que el agua vuelve a los canales del Alto Valle queda al descubierto un negocio que pocos ven
Cada vez que el agua vuelve a los canales del Alto Valle queda al descubierto un negocio que pocos ven

El 18 de agosto se abrieron las compuertas del Dique Ballester y el agua volvió a correr por los 130 kilómetros del Canal Principal, el sistema que riega unas 50.000 hectáreas del Alto Valle. Pero además de marcar el inicio de la temporada de riego, ese recorrido deja a la vista una tensión que crece año tras año: las ciudades avanzan sobre las chacras y nadie termina de definir cómo, dónde ni a qué costo.

Los canales, las cortinas de álamos, los caminos rurales y las rutas no son piezas sueltas. Durante más de un siglo ordenaron la ocupación de la región. Hoy ese esquema se resquebraja en los bordes, donde lo urbano y lo productivo se mezclan sin reglas claras.

Chacras que se convierten en barrios

El fenómeno tiene ejemplos concretos. En General Roca, el corredor Viterbori dejó de ser una zona de chacras para transformarse en un sector residencial consolidado. Según datos municipales, entre 2010 y 2022 la superficie urbanizada pasó de 141 a 256 hectáreas, un salto del 81,56 %. Hoy concentra 25 barrios, 1.963 parcelas y 1.073 viviendas.

La presión no viene solo de las viviendas. En Cipolletti, el empuje de Vaca Muerta impulsó la habilitación de parques industriales privados sobre las rutas 151 y 65, mientras el parque industrial existente busca ampliarse. En Cinco Saltos también se suman espacios industriales ligados a los corredores hacia la formación neuquina.

Son procesos distintos, pero responden a una misma lógica: nuevos usos ocupan territorios que históricamente fueron productivos. El borde deja de ser el final de la ciudad y se convierte en el lugar donde chocan modelos de ocupación.

¿Quién se queda con el valor de la tierra?

Hay una cuestión económica que no se puede esquivar. Una chacra con frente a una ruta, cerca de una ciudad y con servicios disponibles vale mucho más como reserva para loteos, depósitos o comercios que por lo que produce. Esa diferencia de valor no la genera solo el propietario: también la construyen los caminos, las redes, la infraestructura pública y las decisiones normativas. Parte del valor del suelo, en otras palabras, se arma entre todos.

Urbanizar una chacra no es solo cambiar parcelas por casas. Implica extender calles, agua, cloacas, energía y transporte, modificar recorridos y aumentar la demanda sobre infraestructuras que ya existen. Y, en muchos casos, fragmentar el sistema productivo y de riego.

Ni prohibir todo ni liberar todo

La salida tampoco es frenar cualquier urbanización. Hay chacras abandonadas, superficies improductivas y sectores donde la actividad agrícola ya no es viable. El debate no pasa por elegir entre ciudad o producción, sino por definir qué suelo preservar, cuál puede transformarse y bajo qué condiciones conviene hacerlo.

Para eso, la mirada municipal queda chica. El Alto Valle funciona como un sistema continuo: se puede vivir en una ciudad y trabajar en otra, la producción cruza jurisdicciones y el sistema de riego ignora los límites administrativos. Planificar cada ciudad por separado, cuando el territorio se comporta como una región, es parte del problema.

El borde no debería ser el lugar donde la planificación llega tarde. Debería ser donde empieza. La pregunta de fondo sigue abierta: ¿qué Alto Valle se quiere construir para las próximas décadas?

Más para leer

El domingo que parte la Patagonia en dos: alerta amarilla y ráfagas de hasta 106 km/h
Sociedad
88 años, leyenda ovina y un dato que no se esperaba: el hombre que fue jurado en la Expo de Viedma
Sociedad
Alerta amarilla en Río Negro: el viento vuelve el domingo y hay una advertencia para los que manejan
Sociedad
El maestro riojano que fundó una escuela en Neuquén y terminó en el círculo íntimo de Perón
Sociedad
Caminaron 20 años la costa del río Negro y lo que encontraron cambió todo lo que sabían del delfín más amenazado
Sociedad
Recorrieron 120 km por día en la nieve: lo que encontraron estos fotógrafos de Roca
Sociedad