Cada vez más sanjuaninos dejan de jugar a la quiniela: el ticket arranca en $1.800 y no alcanza
Ernesto Pérez, presidente de la Cámara de Agencias de Lotería de San Juan, encendió la alarma: la recaudación sube, pero menos que la inflación y los alquileres. Y hay un dato que cambia todo el tablero. ¿Cuánto cuesta hoy jugar una boleta?
Las agencias de lotería de San Juan atraviesan un momento económico delicado, atrapadas entre el alza de los costos operativos y el avance del juego online. La recaudación creció alrededor de un 25% interanual, pero ese aumento quedó por debajo de la inflación —que el sector estima en un 36%— y de la suba de los alquileres, cercana al 35%.
El diagnóstico lo trazó Ernesto Pérez, presidente de la Cámara de Agencias de Lotería y Afines de San Juan, quien advirtió que el crecimiento nominal de las ventas no se traduce en una mejora real para los agencieros.
“En términos reales estamos perdiendo terreno”, resumió Pérez en Radio Colón, al explicar que los ingresos no acompañan la evolución de los gastos que deben afrontar los titulares para mantener las puertas abiertas.
El avance del juego online
A esa presión se suma el crecimiento de las plataformas de apuestas y los casinos virtuales. Según el representante del sector, el juego online gana terreno entre los jóvenes y les resta clientes a los locales físicos.
Pérez sostuvo que, si bien las apuestas online no están habilitadas en San Juan, existen sitios que operan y se promocionan ampliamente en internet y las redes sociales.
Agencias que se reconvierten o se mudan
Uno de los efectos de la crisis es la dificultad para sostener los locales exclusivamente como agencias de lotería. Pérez explicó que algunos titulares deben mudarse porque ya no pueden afrontar los alquileres, mientras que otros incorporan actividades comerciales complementarias para generar ingresos adicionales.
La situación genera una tensión con el modelo de negocio que históricamente defendió el sector. “Nosotros somos agencieros y el cliente quiere que yo lo atienda a usted y no esté con otra actividad a la par”, planteó.
El dirigente señaló que los apostadores valoran la privacidad al momento de elegir sus números y realizar sus jugadas. Por eso considera que la incorporación de otros rubros puede perjudicar la experiencia del cliente y desdibujar la identidad de los locales. “Las agencias tienen que ser agencias de quiniela, no pueden estar con otros rubros”, afirmó.
Pérez también advirtió que se producen bajas de agencias porque la actividad deja de ser rentable, aunque la Caja de Acción Social continúa otorgando habilitaciones y eso contribuye a mantener estable la cantidad de locales. Según precisó, en San Juan funcionan entre 390 y 395 agencias.
Para el titular de la Cámara, sostener el número de establecimientos no alcanza si los negocios que permanecen abiertos no logran cubrir sus costos. “Nosotros necesitamos que a los que estamos nos sirva la actividad”, sostuvo.
Un público que envejece
El cambio en los hábitos de juego es otro de los factores que preocupa al sector. De acuerdo con Pérez, los adultos mayores conforman buena parte del público que continúa concurriendo a las agencias, mientras que los más jóvenes se inclinan cada vez más por las plataformas digitales.
Los juegos tradicionales todavía conservan atractivo, en particular cuando hay premios importantes en disputa. El dirigente indicó que el Quini 6 es actualmente uno de los productos más elegidos por los apostadores, precisamente por la posibilidad de acceder a pozos de gran magnitud.
Menos plata para apostar
Sin embargo, aclaró que la difícil situación económica también repercute en las apuestas. En contra de la idea de que las personas juegan más cuando necesitan mejorar sus ingresos, Pérez afirmó que el contexto actual lleva a muchos clientes a reducir el dinero que destinan al juego.
“Siempre se ha dicho que cuando la actividad está peor es cuando la gente más juega, pero no es así. La gente juega menos”, explicó.
En cuanto a los montos, señaló que el ticket mínimo ronda los $1.800, aunque algunos apostadores llegan a gastar cerca de $5.000 cuando participan en determinadas modalidades de quiniela que ofrecen premios adicionales.
La difusión de los premios, una ayuda para las agencias
Pese al panorama adverso, Pérez destacó dos medidas que, a su entender, contribuyen a sostener el interés por los juegos oficiales: la difusión de los premios obtenidos en San Juan y el pago completo de los montos ganados.
El presidente de la Cámara atribuyó a las autoridades de la Caja de Acción Social un mayor esfuerzo por comunicar los resultados y dar a conocer a los ganadores. Según explicó, cuando se anuncia que un premio importante quedó en la provincia, aumenta el interés de los apostadores y eso repercute favorablemente en las agencias.
También valoró que, desde hace aproximadamente tres años, ya no se aplique el denominado “salto de banca”, una modalidad que, según describió, reducía el pago cuando un número había recibido muchas apuestas. Pérez sostuvo que actualmente la Caja abona el 100% de los premios, independientemente de cuánto se haya jugado a un número.