Cada miércoles, el Hospital de Niños espera a los papás para un acto que salva vidas
La sangre no se fabrica y los chicos internados dependen de los donantes. Sin embargo, el stock del hospital es limitado.
El Servicio de Hemoterapia del Hospital del Niño Jesús convoca cada miércoles, de 8 a 12.30, a familiares de pacientes internados y a donantes voluntarios. La iniciativa busca mantener el stock de sangre para cubrir las necesidades de los chicos que están en el efector.
La posta cuenta con el respaldo del gobernador Osvaldo Jaldo y del ministro de Salud Pública, Luis Medina Ruiz. La técnica en hemoterapia Lorena Jerez explicó que se eligió ese día porque es cuando el equipo puede reunirse para llevar adelante la actividad. Los lunes, en tanto, funciona la posta del centro de salud, mientras que los martes y jueves se organizan colectas externas.
“Día miércoles, día de colecta. Es el día de posta. Se le llama posta porque es un día a la semana donde se ha elegido para que sea el día que los papás puedan venir a donar para los niños que están internados, la mayoría”, detalló Jerez. También mencionó que reciben donantes voluntarios, como ocurrió con la Escuela de Policía, que se acercó un miércoles y tuvo una buena convocatoria.
El procedimiento incluye la recepción, registro y entrevista del donante, además de controles de hemoglobina y presión arterial. Una vez que se verifica que está en condiciones, se realiza la extracción, se ofrece un refrigerio y se acompaña la recuperación. Quienes deban volver al trabajo reciben un certificado laboral.
Jerez también explicó qué ocurre con la sangre después de la extracción: se conserva refrigerada hasta que el banco de sangre la retira para su análisis. La posta funciona en el primer piso, en el Servicio de Hemoterapia, al lado del Servicio Social y de Endoscopía, frente a la escalera y en diagonal al ascensor.
Los requisitos para donar son tener entre 18 y 65 años, gozar de buen estado de salud, desayunar liviano y no haberse realizado cirugías, piercings o tatuajes recientes. Para más información, los interesados pueden comunicarse con el hospital.
Agustín Leguizamón, de 26 años, se acercó por primera vez para donar sangre a su hermano de 13, que será operado de una hernia inguinal. “Fue buena la experiencia. Los profesionales de salud me atendieron muy bien. La calidez también de ella ha sido muy favorable, digamos, y me voy con una experiencia linda”, contó.
El joven buscó transmitir tranquilidad a quienes sienten temor ante la donación: aseguró que solo implica un pequeño pinchazo y que el donante permanece recostado cómodamente durante la extracción. Además, remarcó la importancia de sumarse, ya que la sangre es un recurso escaso y necesario en los hospitales públicos.