Cada 24 horas, entre 27 y 30 misioneros caen en la misma trampa: la advertencia de Cibercrimen
¿Sabés con quién habla tu hijo cuando está frente a la pantalla? En Misiones ya se registran hasta 30 denuncias por día y hay una modalidad que enciende todas las alarmas.
El uso masivo de celulares y redes sociales multiplicó las formas de comunicarse, pero también abrió la puerta a delitos que antes no existían. En Misiones, las estafas virtuales se cuentan por decenas: las fuerzas de seguridad reciben un promedio estimado de entre 27 y 30 denuncias o consultas por día, según los datos difundidos por Cibercrimen.
Pero hay un frente que preocupa todavía más: los riesgos que acechan a niños y adolescentes detrás de las pantallas. Grooming, cuentas falsas, contacto con desconocidos y retos virales peligrosos son algunas de las modalidades que la Policía de Misiones sigue de cerca.
La comisario inspector Marilyn Ozuna, directora de Cibercrimen de la Policía de Misiones, detalló cuáles son los casos más frecuentes y qué señales deberían encender la alarma en las familias.
Qué es el grooming y por qué es la principal alerta
El grooming ocurre cuando un adulto contacta a un menor por internet, construye un vínculo de confianza y después intenta obtener contenido íntimo, concretar un encuentro o ejercer algún tipo de abuso. No se trata de un hecho aislado: es una de las modalidades que más atención recibe en Cibercrimen.
Por eso, desde el área recomiendan que los adultos acompañen a los chicos en el uso de las redes, conozcan las plataformas que utilizan y sostengan un diálogo abierto que permita detectar cambios de comportamiento o situaciones extrañas.
También piden estar atentos a los contactos desconocidos, las solicitudes de amistad, los mensajes privados y los perfiles que intentan sacar información personal.
Estafas: las estrategias que usan para vaciar cuentas
En el terreno de las estafas virtuales, los delincuentes despliegan distintas tácticas para hacerse con información personal, claves, códigos de acceso o directamente dinero. Los contactos llegan por llamadas telefónicas, mensajes de WhatsApp, redes sociales, correos electrónicos o publicaciones falsas.
Frente a cualquier situación sospechosa, la recomendación central es no compartir claves, códigos de verificación ni datos bancarios, y evitar ingresar a enlaces enviados por desconocidos.
Acompañar sin prohibir: el desafío de las familias
El objetivo no pasa solo por restringir el acceso a internet, sino por enseñar a reconocer los riesgos y generar confianza para que los menores puedan contar lo que les pasa. El acompañamiento de madres, padres y adultos responsables resulta clave para detectar grooming, acoso, amenazas, engaños o desafíos virales peligrosos.
La prevención, según las especialistas, empieza con algo simple: preguntar qué hacen los chicos cuando están frente a una pantalla, con quién hablan y qué contenido consumen. En un mundo cada vez más conectado, la educación digital y el diálogo son también herramientas de seguridad.