Buteler anticipa qué pasará con la economía antes de las elecciones: "Los motores a toda marcha no se ven"
Christian Buteler describió el presente de la economía argentina con una frase que no deja lugar a dudas. Pero cuando le preguntaron qué puede pasar antes de las elecciones, su respuesta fue todavía más contundente.
La economía argentina está atrapada en una combinación de recesión e inflación que, según el analista financiero Christian Buteler, no tiene visos de resolverse a corto plazo. En diálogo con El Destape Radio, el especialista trazó un diagnóstico sin matices: la actividad cae, los precios no ceden y el horizonte electoral de 2027 no alcanza como estímulo para esperar un rebote significativo.
Recesión con inflación: el combo que no se destraba
Buteler fue claro al describir el punto de partida. La economía ya arrastra una contracción que se suma a una inflación persistente, y las proyecciones hacia adelante no anticipan un cambio de fondo en esa dinámica. Algunas variables podrían mejorar parcialmente, admitió, pero eso no alcanza para que los distintos motores productivos recuperen el empuje necesario.
"La incertidumbre en la economía normalmente es negativa. Termina afectando a las empresas, que para su producción necesitan tener mayor certidumbre sobre lo que puede pasar. Eso genera menos actividad y menos trabajo", explicó el analista.
Consultado sobre si ese escenario se extenderá en los próximos meses, Buteler no dejó margen para la ambigüedad: "No solamente es el futuro, sino que es el presente hoy. Estamos en una situación de una economía que cae, en recesión, estamos haciendo estanflación".
El mercado ya lo viene descontando
El deterioro no es solo una percepción del analista. Los activos financieros argentinos acumulan meses de malos resultados, con bonos y acciones en caída sostenida. Según Buteler, esa tendencia se consolidó incluso antes de los últimos acontecimientos políticos internacionales.
El riesgo país, que había llegado a ubicarse en torno de los 400 puntos básicos, volvió a escalar hasta los 800 puntos. Para el especialista, ese salto refleja las dudas del mercado sobre la capacidad del programa económico de sostener sus resultados en el tiempo.
"Los activos argentinos, acciones y bonos, están teniendo los últimos meses datos muy, pero muy malos, independientemente de las elecciones de Brasil, de las elecciones de Estados Unidos. Creo que acá hay un componente más local que otra cosa", sostuvo.
La imposibilidad de acceder al financiamiento voluntario, en un contexto de vencimientos de deuda importantes, agrega una dosis extra de incertidumbre que condiciona las decisiones de inversión y producción de las empresas. Esa inestabilidad financiera, advirtió Buteler, puede trasladarse al mercado cambiario, a los precios y al empleo, y así profundizar las dificultades de una economía que ya muestra signos de contracción.
Dos trimestres en rojo y un tercero en duda
Buteler recordó que la actividad económica ya había caído durante el segundo trimestre y consideró probable que el tercero también cierre con resultado negativo. Ese encadenamiento es el que, a su juicio, confirma la continuidad de la recesión.
"Construiste el segundo trimestre, la economía cayó, probablemente en este tercer trimestre también termine cayendo y eso te marca una recesión", explicó.
A partir de ese diagnóstico, el analista señaló que el mercado comenzó a tomar nota de los problemas del programa económico y de la falta de respuestas oficiales frente a las dificultades de la actividad. En ese sentido, cuestionó que el Gobierno haya llegado a relativizar los datos que muestran el deterioro de algunos sectores.
"Eso implica que el programa está mostrando algunos inconvenientes, obviamente. Y no de parte del Gobierno una acción hacia resolver esos problemas. De hecho, habían comenzado incluso hasta negando sus propios datos, diciendo que el INDEC diga cualquier cosa y demás", afirmó.
Sin rebote a la vista antes de las elecciones
De cara al próximo año y a los comicios, Buteler descartó que la economía consiga recuperar un ritmo de crecimiento relevante. Su pronóstico contempla, en el mejor de los casos, una mejora parcial respecto de la situación actual, pero sin modificar el cuadro general.
"Yo no veo a la economía argentina de acá a las elecciones del año que viene con los motores a toda marcha. Eso no se ve", señaló.
Y profundizó: "El escenario hacia adelante no parece cambiar mucho. Puede tener alguna mejora en la economía dependiendo de cómo van evolucionando algunas variables, pero lo que no vas a tener es un rebote importante".
"Podrá estar un poco mejor que como hasta ahora, dependerá de distintas variables, pero yo creo que hacia el año que viene, todo lo que estamos hablando de la deuda y demás, eso no va a hacer que la economía pueda repuntar", agregó.
El salvavidas que no alcanza
En su análisis, la evolución de los precios internacionales de los productos que exporta la Argentina aparece como uno de los factores que podrían incidir sobre el desempeño económico. Una mejora en las cotizaciones de los bienes exportables permitiría incrementar los ingresos de divisas y aliviar algunas restricciones externas.
Sin embargo, el propio Buteler aclaró que ese efecto no necesariamente sería suficiente para reactivar al conjunto de los sectores productivos. El alivio cambiario, en todo caso, no reemplaza la falta de certidumbre que frena la inversión y la producción.
Por qué la caída bursátil es un problema argentino
El analista también se detuvo en la dinámica de los mercados. Explicó que las cotizaciones suelen anticipar los acontecimientos y que, cuando el desenlace difiere de lo esperado, se producen movimientos más pronunciados, como ocurrió con algunos activos tras los comicios internacionales.
"Una cosa es cuando el mercado está descontando en los precios lo que puede pasar y eso se confirma, y otra cosa muy distinta es cuando el mercado, por ejemplo, esperaba que Brasil fuese ganador Bolsonaro y salió lo contrario. Era algo así blanco o negro, salió lo contrario y sorprendió al mercado", ejemplificó.
No obstante, consideró que esos episodios no explican por sí solos el comportamiento de los títulos argentinos. "Aun sacando estos dos eventos puntuales, la tendencia del mercado es la misma. Las acciones y los bonos siguen haciendo una especie de tendencia hacia abajo", sostuvo.
Para Buteler, el factor de fondo es el resultado de la economía y la ausencia de señales de una recuperación sostenida. El mercado observa la caída de la actividad, las dificultades del programa económico y la falta de medidas oficiales que permitan resolver los problemas que se van acumulando.