Bullrich ya tiene su plan B si Milei no llega a 2027: el dato que la ilusiona
Un puñado de leyes clave, una sesión que se define sobre la hora y una banca que la respalda por cinco años más: así se mueve Bullrich mientras espera su oportunidad para la Presidencia.
Patricia Bullrich no resigna su ambición de llegar a la Presidencia y, mientras tanto, juega un tablero doble: sostiene la gestión de Javier Milei pero se posiciona como alternativa. La senadora volvió a dejar trascender su malestar con la Casa Rosada, a la que le reclama que no escucha sus advertencias y que, según su entorno, pone en riesgo su propia reelección.
La exministra de Seguridad quiere ser presidenta y no piensa abandonar ese sueño, algo que ella y su equipo repitieron en más de una oportunidad. Su misión inmediata es otra: captar al electorado conservador que no comparte del todo los modos del líder libertario, ganar volumen y esperar el momento.
Para el Gobierno, en cambio, no hay dudas. El vocero Adrián Ravier tuvo que salir a aclarar que Bullrich forma parte del proyecto, que no competirá por fuera del esquema libertario y que trabaja por la reelección de Milei.
La agenda parlamentaria, su carta fuerte
Este miércoles, la senadora tiene prevista una reunión de Labor Parlamentaria en el Senado a las 14. Su labor legislativa es uno de los puntos que ella, su equipo y el oficialismo subrayan: “Es la única que saca leyes”, repiten cerca suyo.
La intención es sesionar el jueves con un temario todavía a definir, que podría incluir la Ley de Patentes —una de las que Milei marcó como prioritarias en la reunión de Gabinete del lunes—, la reforma de Salud Mental, bonos de carbono, la normativa que regula las relaciones internacionales y el cuerpo diplomático, tratados y pliegos. La reforma electoral, en cambio, no aparece en el horizonte próximo: deslizan que no cuenta con los votos.
“No se queda en el pasado”
Cada movimiento de Bullrich responde a un objetivo: fortalecer su figura para negociar en 2027, sabiendo que, en el peor escenario, puede quedarse en el Senado, donde le restan cinco años de mandato.
Juan Pablo Arenaza, diputado porteño y una de las personas que mejor la conoce, la describió con dos características que considera clave para la política: no se queda en el pasado y siempre mira hacia adelante; es intuitiva y callejera, está en movimiento permanente y habla con la gente.
Esa intuición, analizó Arenaza en Radio Zónica, es la que la lleva a percibir cosas que están mal y que, estimó, comparten otras figuras del Gobierno. Para el legislador, es sano que Bullrich plantee esas observaciones, porque lo peor que le puede pasar a un oficialismo es encerrarse sobre sí mismo y creer que hace todo bien. Por eso reconoció que hay mucho por corregir, aunque destacó la baja de la inflación.
Sin ruptura, pero con la mira puesta
En el bullrichismo insisten en que estos movimientos no implican una ruptura con Milei. “De ninguna manera”, dijo el legislador cercano a la senadora. Para Bullrich, es importante que el proyecto continúe y que el Presidente pueda ser reelegido, aunque sostendrá su deseo de ser jefa de Estado hasta sus últimos días, esperando la oportunidad para concretarlo.
Esa chance podría ser en 2031 o el año que viene, si la economía no acompaña y el líder libertario ya no está en condiciones de garantizar continuidad, sobre todo porque no ven que la situación mejore de acá a las urnas. No es, sin embargo, el escenario actual: Javier sigue siendo el líder y el que capitaliza la mayor cantidad de votos. Pero nadie ve que el del año que viene sea un camino sencillo.
Como dijo la propia Bullrich la semana pasada, no solo quiere ser presidenta: está preparada para serlo. Fue candidata en 2023 —algo que el propio Milei reconoció— y considera que tiene una cantidad importante de votantes que comparten su estilo y su forma, y ella les responde. De ahí las diferencias con el jefe de Estado, en especial porque perciben que mucho votante de derecha culposo está dispuesto a votar por el peronismo al no poder digerir los modos del líder violeta.
La apuesta porteña
Pese a los matices, Bullrich trabaja en conjunto con La Libertad Avanza. En la Ciudad de Buenos Aires, Arenaza se perfila como uno de los potenciales candidatos por el espacio violeta junto a Pilar Ramírez, mano derecha de Karina Milei en el plano local. Ella “ha aprendido mucho, ha trabajado mucho, conoce la Ciudad y podría ser una buena candidata”, dijo el legislador bullrichista, quien también reconoció que le “encanta” la CABA y que su “sueño” es la Capital Federal.
La intención es clara. Hace un par de semanas se anticipó el inicio de una campaña de instalación de Arenaza en la Ciudad, con mayor presencia en los medios y recorridas constantes para construir una potencial candidatura. Este martes, junto al resto del bloque violeta, salió a la calle para explicar a los comerciantes de qué se trata el proyecto de Libertad Comercial impulsado por su espacio, con la intención de tratarlo en la Legislatura el jueves.
Sin Bullrich y sin Manuel Adorni en el mapa porteño, La Libertad Avanza tiene un sello que mide —incluso más que Jorge Macri— pero que nadie capitaliza. La intención es empezar a aprovechar esa fortaleza, sea para negociar un acuerdo político con el PRO o para competir contra el partido amarillo en la CABA. Para ambos caminos hay que tener con qué.