Buceo fatal en Puerto Madryn: instructor será imputado por la muerte de Sofía Devries
Un instructor de buceo será imputado por homicidio culposo tras la muerte de una joven en Puerto Madryn. ¿Qué falló en la inmersión? Los detalles que pocos conocen.
El próximo lunes, el instructor de buceo Thiago Nahuel Pocovi enfrentará a la justicia en Puerto Madryn por la muerte de Sofía Devries, de 23 años, ocurrida durante una inmersión en el buque hundido Hu Shun Yu. La audiencia, presidida por la jueza Marcela Alejandra Pérez Bogado, lo imputará por homicidio culposo.
La joven, oriunda de Moreno, Buenos Aires, había viajado a Chubut con su pareja para certificar un curso internacional de buceo. El fatídico 16 de febrero, mientras realizaba una inmersión de aguas profundas, algo salió terriblemente mal. Su cuerpo fue hallado dos días después, el 18 de febrero, por la Prefectura Naval en la popa del pesquero chino hundido.
¿Qué pasó bajo el agua?
Según la fiscalía, Pocovi, instructor certificado por PADI, lideraba un grupo de siete buzos hacia el parque subacuático. Las condiciones de visibilidad eran extremadamente reducidas, lo que impedía una supervisión efectiva. Aun así, la actividad continuó.
En el fondo, Sofía y su pareja quedaron sin supervisión mientras el resto ascendía. La joven mostró signos de malestar y se quitó el regulador. Su compañero intentó ayudarla con su propio regulador e inflar el chaleco compensador, pero ella se soltó y no pudo ser reanimada. Murió por ahogamiento.
La imputación
La Fiscalía sostiene que el instructor violó protocolos de seguridad, actuando con imprudencia y negligencia. Por eso, el delito se encuadra en el artículo 84 del Código Penal: homicidio culposo. La audiencia del lunes formalizará la investigación penal preparatoria, donde se recolectarán pruebas para un eventual juicio oral.
Sofía estudiaba Comunicación y Administración, trabajaba en un emprendimiento familiar y compartía su pasión por los viajes en redes sociales. El buceo era su gran amor: el día anterior había completado el curso Open Water (hasta 18 metros) y al siguiente intentó la certificación a 30 metros, la inmersión que le costó la vida.
“Todavía te espero”, escribió su pareja Leonardo durante la búsqueda, antes de que el cuerpo fuera hallado. Cinco meses después, la justicia comienza a moverse.