¿Boletas que se triplican y cortes injustificados? El drama de los usuarios de Edelap
Boletas que se triplican, cortes a quienes ya pagaron y filas interminables: los vecinos de La Plata estallan contra Edelap. ¿Qué explicación dará la empresa?
Las subas de hasta el 300% en las facturas de luz y los cortes de suministro a quienes ya pagaron tienen a los vecinos de La Plata al borde del hartazgo. Las oficinas de Edelap se convirtieron en un hervidero de reclamos, con filas que se extienden por horas y testimonios que estremecen.
¿Qué reclaman los usuarios?
La bronca que ya existía por los reiterados cortes de luz ahora se multiplica con la llegada de boletas que triplican los montos anteriores. Vecinos de distintos puntos de la ciudad se acercaron a la sede central de Edelap, en avenida 13 entre 32 y 33, con las facturas en la mano y un solo pedido: explicaciones que no llegan.
Uno de los testimonios más contundentes es el de un vecino que relató: “Las facturas llegaron con un valor tres veces mayor al normal. A mi mamá le pasó de 100 mil a 300 mil pesos”. Y agregó: “En mi casa veníamos pagando 75 mil pesos y también nos llegaron 300 mil pesos. Terrible”.
Un jubilado que también hizo la fila contó que, pese a realizar todos los trámites para pagar menos, recibió una boleta aún más alta. “Hice todo para abonar menos y, sin embargo, me vino más”, expresó. En su caso, el monto fue de 60 mil pesos, aunque aseguró que “algunos están pagando hasta 200 mil pesos. Un desastre, es cualquier cosa”.
Cortes de luz a quienes ya pagaron
Las subas no son el único motivo de enojo. Hay usuarios que denuncian cortes de suministro a pesar de tener el servicio al día. Una joven llegó a la oficina para reclamar por el caso de su abuela y, mostrando los comprobantes de pago en su teléfono, señaló: “Le están llegando facturas que ya abonó. Están los recibos, pero le cortaron la luz igual”.
La atención, otro dolor de cabeza
Las largas filas y las demoras para ser atendidos son una constante. Algunos clientes aseguran que esperan durante horas y que, en varios casos, ni siquiera logran ingresar. Una vecina contó que fue a realizar un alta de suministro y tuvo que volver al día siguiente porque no la atendieron: “Me dijeron ‘venite mañana’. Vine, no me dejaron pasar y tuve que hacer toda la fila de vuelta”, relató con resignación.
Gastón Begué vivió una situación similar. Se presentó para pagar una deuda y encontró la persiana baja, pese a que el horario de atención informado era hasta las 15. “Muchas personas estábamos a las 13.45 y no nos dejaban entrar”, denunció. Según Begué, desde la empresa le explicaron que ya había unas 40 personas adentro y que no iban a atender a más. Tras reclamar la presencia de un superior, logró que ingresara una persona con discapacidad y una mujer a la que le habían cortado la luz y que tenía un hijo electrodependiente. Esa mujer, contó Begué, “estaba llorando en estado de shock”.
“Lo cuento porque es un manoseo al cliente y porque me dijeron que los hacen muchas veces por la cantidad de personas que van”, sostuvo el usuario, y anticipó que realizará una denuncia ante el ente regulador.