Bocinazos y llanto de emoción: así celebró Cabo Verde su pase histórico y el duelo que se viene con Argentina
Bocinazos, fuegos artificiales y cánticos hasta la madrugada. Cabo Verde logró lo imposible: clasificar invicto y ahora se enfrentará a la Argentina de Messi. ¿Cómo vivieron la hazaña?
La pequeña nación africana estalló de alegría tras clasificar a los dieciseisavos de final del Mundial 2026. Bocinazos, fuegos artificiales, redoblantes y cánticos hasta la madrugada marcaron una noche que quedará grabada en la historia del fútbol caboverdiano. El desafío ahora es titánico: enfrentar a la Selección argentina, la vigente campeona del mundo.
El empate sin goles ante Arabia Saudita, combinado con la derrota de Uruguay frente a España, permitió a los Tiburones Azules avanzar a la fase eliminatoria en su primera participación mundialista. Invictos, con tres empates, lograron un boleto histórico que desató la locura en las calles de Praia.
¿Cómo vivió Cabo Verde la clasificación?
Durante casi todo el partido, la tensión dominó a los miles de hinchas que siguieron el encuentro en bares y zonas de fanáticos de la capital. Sin embargo, cuando llegó el pitazo final, la ciudad estalló en una celebración inolvidable. La euforia se mezcló con un festival de música que ya estaba previsto y convirtió la madrugada en una verdadera fiesta popular.
“Clasificar para la siguiente ronda del Mundial y enfrentarse a Argentina es extraordinario. Jugar contra Messi, ganemos o perdamos, será un momento enorme para este pequeño país”, expresó emocionado Horácio Semedo, un abogado que salió a festejar junto a cientos de personas.
El sueño de enfrentar a Messi
El presidente de la Federación de Fútbol de Cabo Verde, Mario Semedo, ya había señalado antes del torneo que el gran objetivo era superar la primera ronda, una meta que finalmente se hizo realidad. “Habría sido aún más bonito si hubiéramos marcado al menos un gol contra Arabia Saudita, pero lo importante es que nos clasificamos”, comentó Janisa Correia, comerciante de 40 años.
“No nos intimidamos ante España, estuvimos a la altura de Uruguay y estoy convencido de que enfrentaremos a Argentina con dignidad. Quiero ver a Messi intentar superar a nuestro arquero, que hará todo lo posible por defender el honor de nuestra nación”, afirmó con entusiasmo Jorge Tavares, un artista de 58 años.
Para muchos habitantes del archipiélago, el logro trasciende lo deportivo. “Nuestra selección juega con amor por su país y con un compromiso total. Llegar a los dieciseisavos de final es una hermosa recompensa para un equipo sin grandes estrellas”, sostuvo el estudiante universitario Edmilson Pereira.
Las calles de Praia se llenaron de vecinos que acompañaron la celebración al ritmo de las tradicionales batucadas. Entre ellos estaba Hery de Almeida, de 29 años, quien reconoció que suele vivir los partidos en soledad, pero que esta vez sintió la necesidad de compartir el momento con sus compatriotas para “llenar su corazón de ese orgullo colectivo”.



