Boca ganó en Avellaneda y quedó a dos fechas de un objetivo que ya roza
Rosario Central había ganado y le metía presión al puntero. Boca respondió en Avellaneda, recuperó la cima de la tabla anual y ahora tiene la clasificación a la Libertadores 2027 a tiro: con dos fechas por jugar, depende de sí mismo.
Boca se llevó un triunfo sufrido de Avellaneda, ante Independiente, y volvió a la cima de la tabla anual de la Liga Profesional con 58 puntos. Con apenas dos fechas por delante, el equipo de Rodolfo Arruabarrena quedó en posición de definir su propio destino en la pelea por un lugar en la Copa Libertadores 2027.
El Xeneize, que además sigue con vida en la Copa Sudamericana 2026 después de meterse en la final, no quiere soltar ese otro frente: clasificar al máximo torneo continental es una de las metas que el propio entrenador se puso al frente del plantel.
La presión que llegó desde Rosario
Antes de que Boca saliera a la cancha, Rosario Central había hecho su parte: le ganó 2-0 a Huracán y trepó a 56 unidades, lo que obligaba al Xeneize a responder para no ceder la punta. La respuesta llegó en Avellaneda, y con eso el líder recuperó el primer lugar.
Detrás del puntero la tabla anual se aprieta: Argentinos suma 54 puntos y tiene un partido pendiente, Independiente Rivadavia acumula 53 y Vélez llega a 52. River, en tanto, está a ocho unidades de Boca y por ahora se sostiene en zona de clasificación a la Sudamericana.
Qué le falta a Boca para asegurarse la Libertadores
Quedan seis puntos en juego y dos partidos por jugar. La idea del plantel es quedarse con el título al mejor equipo de la temporada, y con eso sellar el boleto al certamen continental.
El antecedente reciente ayuda al optimismo: el año pasado Argentinos entró tercero con 57 puntos, un umbral que Boca ya superó. Además, el equipo del Vasco alcanzó el 60% de los puntos en disputa, un porcentaje que en las últimas tres temporadas alcanzó para meterse en la Libertadores.
Con dos fechas por delante, el Xeneize tiene un pie en la próxima edición del torneo, aunque la definición también quedará atada a lo que hagan sus perseguidores, en una pelea que sigue muy cerrada. Por lo pronto, la única certeza es que Boca depende de sí mismo.